Praga, Prague, Praha... por algo algunos sostienen que es la ciudad más linda de toda Europa...
Y nosotros por ahora estamos totalmente de acuerdo. Es increible, hermosa, imponente. Es infotografiable, si esperamos que una foto refleje alguito de lo que es, tan bella, tan descubrible, tan compleja. Deberíamos estar al menos una semana para que los ojos se acostumbren a ver algo de lo que ven sin quedar boquiabiertos y exahustos, para recién después poder captar ALGO. Este lugar que fue invadido por media europa, que vivio condicionada por todos los regímenes, que oso de er la capital del Imperio Romano, de los Reinos de Bohemia, de ser parte del imperio austrohúngaro, es precioso.
La parte vieja de la ciudad es del 1300... y la nueva del 1600 aprox.
Paramos en hostel buenísimo (el más top de todos los que fuimos alguna vez).
Nos pasamos toda la estadía caminando... enganchamos uno de los free tours por la ciudad: caminas, caminas, caminas y mientras y te cuentan la historia de la ciudad. Después de la caminata general enganchamos con otra por el Castillo de Praha que es realmente impactante. (Detalle: el castillo no tenía puentes levadizos ni muros ni fosas, las tiraron abajo cuando urbanizaron la ciudad para integrarla, igual el presidente de la república vive ahí nomás del castillo. Y el tipo va por la calle y la gente se le acerca a hablar, lo mismo que con los turistas según nos comentaron).
Las vistas de la ciudad son una mejor que la otra. La historia de Praha y de los checos (y los eslovacos también aunque ahora esten separados) es super interesante. A saber: inventaron la cerveza de baja fermentación en 1842 (pero el mérito se lo llevaron los alemanes), inventaron los tanques (y el mérito, si es que puede haberlo, se lo llevaron los yanquis), tuvieron una Universidad de Astrología, Física y Química (la mas vieja de toda Praha) donde se estudiaba magia...
Y... hace MUUUUCHO frío, al menos para nosotros (remera, buzo, camperita térmica, campera, doble par de medias). Para los checos evidentemnte no (algunos andaban en ojotas, bermudas y remerita).
Cada lugar que visitamos, cada rincon es especial:
- El Puente de Carlos IV hay que cruzarlo todas las veces que se tenga posibilidad (nunca se pasan las suficientes veces).
- El reloj astronómico nos hizo dar cuenta que no entendemos nada de nada si no tiene pilas y no funciona con luz.
- El Castillo, la fortaleza medieval más grande de toda Europa, es increiblemente increible... vale la pena hacerlo con guía o con alguien que cuente las intimidades de la época.
- Ayyyy que lindas que son las babushkas (y/o mamushkas).
- El goulash para la noche es la mejor opción.
- El pequeño barrio judío (donde vivieron encerrados durante 600 años en un par de manzanas).
- Si o si nos confundimos con las monedas (que son coronas checas).
- Tenemos el absenta para tomar con amigos :D :D :D :D (ya veremos cómo haremos)
- Aprendimos que los checos defenestran (nos enteneramos que no es hablar mal de alguien, sino tirar por la ventanta) en serio.
Fue la primera vez que pensamos en quedarnos más en la ciudad, pero el viaje sigue. A decir verdad nos quedamos un par de horas más y nos tomamos un tren un poco más tarde, je... El tiempo en Praga nos dejo rengos, necesitamos más días... muchos más días...
Acá las
fotos de Praha que pudimos rescatar.
Besos a todos!