sábado, 28 de enero de 2012

Ya llegamos a la India? Siii

Buenas!!!

Pasaron un par de días desde la última publicación. Desde ese momento pasamos desde Camboya hasta Tailandia (Sihanoukville a Bangkok) y desde ahí tomamos un vuelo a la India (Nueva Delhi).

Crónica del viaje:

- Desde Camboya a la frontera fuimos en un micro bastante decente, incluso el lugar donde paramos para comer parecía limpio.
- Después del almuerzo, no pudo arrancar porque se le quedó trabado el freno de mano. WTF!
- Gracias a un mecánico amigo todo se solucionó y una hora más tarde salimos para la frontera.
- En la frontera tardamos casi una hora y media en hacer los trámites de migración.
- Del lado de Camboya los carteles decían no a la prostitución infantil.
- Del lado de Tailandia decían no a la prostitución. (sutiles diferencias)
- En Tailandia nos cambiaron de micro a una combi muy chiquita donde tuvimos que entrar 13 personas y todos nuestros bolsos. Algunos viajaron MUY incómodos.
- El conductor estaba muy superado para ser conductor: A veces no miraba el camino, cruzaba las piernas, iba a 160km/h haciendo luces, casi se la pone cerca de 10 veces (es 100% cierto sin exagerar).
- Al bajarnos y luego de putearlo un poco nos tomamos un taxi que tuvo la amabilidad de modificar el reloj para cobrar el doble de lo que correspondía, ya no nos importaba, queríamos llegar.
- Hotel dulce hotel!
- La mezcla de todo más algo en mal estado que comimos nos hizo sentirnos muy mal.
- Al otro día, bañados, distendidos y todo eso, partimos para el aeropuerto (aún sintiéndonos mal).
- Nos tomamos el avión con ganas de vomitar y mareados hasta la médula.
- Al fin llegamos a la India, nos pasaron a buscar y al hotel.

Ahora si, nos podemos preguntar como Homero si ya llegamos a la India. La respuesta es .. Siiii!

A disfrutar esto que es extremadamente distinto a todo lo que vimos hasta el momento.

Namasté.

jueves, 26 de enero de 2012

Sihanoukville (o la Bristol camboyana)



Antes de ir a la India queríamos bajar un cambio en alguna playa, y los destinos posibles eran Koh Samet en Tailandia o Sihanoukville en Camboya.

Aprovechando los precios de Camboya nos tiramos por este último destino. La llegada no fue de lo más amable, ya que el micro que iba a tardar 8 horas se rompió a las 2 horas de haber salido. Y el chofer en lugar de llamar y que manden otro intentó seguir con sus consiguientes inconvenientes: Ir a 20 km/h, que empiece a largar humo dentro de la cabina, parar cada 15 minutos, etc.

Por suerte después de 8 horas de sacrificio, apareció otro micro (andaba bien aunque plagado de mosquitos que hicieron mella en la pierna de Sergé) y luego de 1 hora más ya está! Llegamos a la mitad del camino. NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

Ahí cambiamos de micro y tuvimos que esperar 2 horas más hasta que saliera y recién ahí poder arrancar hacia Sihanoukville. Resumiendo: Teníamos que llegar a las 3pm, llegamos a las 11pm.

Una vez que llegamos, tuvimos que lidiar con un problema con nuestra reserva hotelera, ya no nos importaba nada, queríamos una ducha y una cama limpia.

Al otro día si, a disfrutar de una playa paradisíaca, con poca gente y con muchas reposeras una al lado de la otra (vacías en su mayoría), donde te podías sentar a tomar un coconut por 1usd (o menos).

Los precios de Sihanoukville son un poco más caros que los de Siem Reap, pero no por eso son caros. Se puede comer muy bien por 5 usd los dos.

A la noche las reposeras se sacan y aparecen las mesas con velas que ocupan parte de la plata y parte del terreno ganado al mar cuando baja la marea.

Es un pueblo de playa donde hay muchos hostels, guest houses, pubs, barcitos, etc etc etc. La verdad que es muy bonito para ir a relajarse y disfrutar de unos días ahí. El agua es transparente y calida, es posible meterse hasta el cuello y verse los pies sin problema. O bien ver algunos pececitos nadar entres los pies.

En un momento pensamos ir a una playa más paradisíaca aún a 2 horas de barco, pero como era el año nuevo chino todo estaba más que ocupado. Decidimos caminar y recorrer las distintas playas, hasta que llegamos a una donde no había nada ni nadie. Era un placer estar ahí disfrutando del paisaje y del agua.



En el año nuevo chino se llenó de gente, parecía la Bristol en la 1era quincena de enero. Por eso hubo que salir a buscar nuevas playas, más vacías. A la noche volvimos a las playas más concurridas y vimos los fuegos artificiales que tiraban. Da mucha impresión ver fuegos artificiales durante horas y horas que no paran por toda la costa.

Nos quedamos 3 días completos hasta que conseguimos lugar en un bus que nos lleve a Bangkok. En este momento estamos escribiendo el post en el bus mientras el típico karaoke del bus nos acompaña. (=

Una posdata Camboyana.

Si bien los días fueron soleados, los lugares magníficos, las playas paradisíacas… Camboya duele. Camboya desgarra. Estremece. Las condidicones de vida aca son tan precarias como nunca habíamos visto antes. Los nenes son tan chiquitos y están trabajando que es tremendo. Las minas anti personas siguen haciendo desastres al punto que en cierto momento se hizo usual ver personas con partes del cuerpo mutiladas. Una parte del cuerpo está atenta a disfrutar, y la otra a registrar aquello que no queríamos ver y que por eso habíamos seleccionado los destinos más turísticos. Claro, que boludos, turísiticos significa también más poblados y con mas posibilidades de trabajo. Nos vamos de Camboya con ganas de irnos. Si bien nos gustó mucho, queda esa sensación de impotencia absoluta y rotunda con lo que aquí pasa. Y de ser turista en tierras muy pobres. Sin siquiera manejar el lenguaje, con imposibilidad de comunicarse.

Los templos del Imperio Angkoriano o Ankoroso

Para muchos son la octava maravilla del mundo, para otros es la construcción religiosa jamás construida, para algunos son la superficie con templos más grandes de todas las conocidas. Para nosotros las tres son justas.

Los templos de Angkor fueron creados desde el siglo VIII al siglo XII y son un complejo de varios kilómetros cuadrados imposibles de ver en un día, en dos o en tres. Son parte de lo que fue en Imperio Angkor, que contaba con 1.000.000 de personas cuando Londres era una ciudad sucia de apenas 50.000 personas. Asi que, era un imperio grosso grosso.



Los templos fueron creados con distintos propósitos y por distintos reyes. Quien más templos construyó (y en varios textos aparece como el rey de los templos) fue Jayavarman VII que construyó, un templo para él, otro para reinar, otro para su padre, otro para su madre, le faltó un templo a su tortuga y estamos listos. Fue conocido como el mejor Rey de Camboya (o de los Khmer, que es la etnia, el 95% de la población total de Camboya es de esa etnia). Decí que justo otro Rey Suryavarman II anterior a él, había construido el Angkor Wat propiamente dicho, que sino también lo sumaba a su hacendoso staff de hacer templos.

Hay varios templos que llaman más la atención por algunos temas en particular, el más espectacular y conocido es el Angkor Wat (Angkor What???). Es una construcción religiosa muy famosa. Originalmente dedicada al Dios Shiva del hinduismo e intenta recrear al Monte Meru donde habita Shiva y que según la mitología hindú es el centro del mundo.

Con el paso de los años y debido a querer borrar la ocupación India que tuvo Camboya, el rey Sarasa VII decidió “Ok, no somos más induistas, ahora somos budistas”. Y con eso tuvo que sacar muchas de las referencias a Shiva del Angkor Wat. El lugar está tallado hasta el más mínimo rincón, contando historias de Shiva y su archi enemigo la serpiente Naga (estamos pensando seriamente que la inglesa que escribió Harry Potter se compró un libro de mitología hindú antes de escribir).

En el medio de todo eso aparecen esculturas de Buda y de algunas ninfas llamadas Apsaras (mitad mujeres, mitad diosas que también le dan nombre al baile típico femenino de la zona).



El rey Suryavarman II parece que tenía mucho miedo que lo linchen, así que los enormes lagos que rodean al Angkor en su momento fueron barro lleno de cocodrilos. Le faltó poner un pasacalles que diga: “Si son guapos, venganmé a buscar, saben donde vivo. Giles!”.

Otro templo importante es el Ta Prhrom que tiene fama por ser el templo donde se filmó Lara Croft (o como cariñosamente le decimos Ana-Croft o Lara-O en honor a dos chicas sureñas que se creen Angelina, pero sin labios de churrasco).



Y otro de los más lindos es el famoso Bayon, el templo de las caras talladas. Precioso!!!



Ese templo como muchos otros están en ruinas y reconstruyéndose debido al avance de la naturaleza, hay arboles que tienen más de 500 años que fueron moviendo las rocas y que incluso son quien las mantienen en pié hoy en día. Sin esos árboles, un derrumbe sería el destino de algunos templos.

Algunos organismos internacionales (alemanes y japoneses en su mayoría), están poniendo parte de la plata que se llevan de las entradas en la reconstrucción (si, el Angkor lo compró Japón según lo que nos dijeron), esperemos que de acá a un par de años siga manteniendo el mismo estilo que hoy y no venga con el logo de Siemens o de Toyota. Y también, sobre todo, que vuelva a Camboya.

Los templos los recorrimos en dos días, vimos desde templos gigantes y en excelentes condiciones a otros pequeños y todos derrumbados. Vimos elefantes recorrer los templos (con turistas arriba). Los recorrimos con un tuk tuk que nos iba llevando de un templo al otro y nos contaba la historia del templo antes de ingresar.

Y entonces, entre templo y templo, estábamos sentados en una piedra, en un templo cualquiera. Nos miramos, y nos dimos cuenta que estábamos sentados en una piedra que había sido trasladada en elefantes hacía mil años. Y nosotros con la cámara de fotos, la mochila, un calor para repartir y con los suficientes años como para decir que nacimos en el siglo pasado. Y entonces, Mil años! Por Shiva! Te vas sintiendo tan chiquitito, tan insignificante que de repente entendés que nada es tan eterno, ni tan importante, ni tan radical como pensabas antes de pensar en donde tenías apoyado tu cuerpo… y también, que parte de nuestra historia fue tan arrancada, tan mutilada, que pensar que algo puede tener más de 300 años, te pone en jaque tu sentido de la historia. Y de golpe ves alrededor, y ves todo nublado, todo enroscado, pobreza por todos lados, chiquitos muy chiquitos pidiendo, carteles de “no a la prostitución infantil”, recuerditos para comprar, miles de turistas visitando, y lo que fue uno de los imperios más temidos de todo Asia, se convirtió en un lugar visitable, sin armas, sin adornos. En el Angkor Wat se calcula que trabajaron cerca de 20.000 escultores (si, solo escultores) y que la lengua Khmer data del siglo II contando como contamos nosotros, y dicen que se trata posiblemente de la lengua hablada más antigua del mundo. Imposible de tramitar todo lo que se ve.

Perlitas:

Nos subimos a un globo aerostático para ver el Angkor desde el cielo, hermoso. Sergé no quiso ver la subida, mirando para otro lado. Una vez arriba vio todo y confirmó su hermositud, je! Esa!!! No será la vuelta al mundo en globo, pero vimos al Angkor desde arriba en globo, faaaa!!!!! Ahí si que fue aventura y adrenalina! (ahora si que somos lo suficiente exóticos como para ser amigos de Gabriel Romero, no?)

Al otro día nos levantamos muy temprano para ir a ver el amanecer y sacar cientos de fotos al Angkor y su reflejo en el agua. IM-PER-DI-BLE.




Esperemos que los sahumerios para Buda hagan efecto y que se cumpla (Clari para vos!).

Próxima parada .. las playas de Sihanoukville, Camboya.

sábado, 21 de enero de 2012

Siem Reap o la ciudad de los contrastes

El viaje desde HCMC hasta Siem Reap no fue tan malo como lo habían vaticinado en todos lados. La ruta estaba en relativas buenas condiciones. Alguna que otra vaca que se nos cruzaba por el camino. A la noche, los dueños les ponen luces colgando de los cuernos para que no se las lleven puestas.

Llegamos de noche, capturamos/fuimos capturados por un tuk tuk que nos llevó al hotel y nos preguntó si queríamos ir a los templos. Le dijimos que sí, pero no al otro día, necesitábamos reponernos un poco y que la tos de Ser cesara también.

Por lo que vimos originalmente la ciudad era una boca de lobos, o al menos donde nos dejó el micro, todo muy oscuro y apagado. Lo quisimos tanto tanto a nuestro tuktucero...

La ciudad es muy rara, algunas zonas turísticas muy pobladas de gringos y mucha pobreza. A niveles de ver chicos muy chicos pidiendo comida o intentando venderte algo. Personas desmembradas (víctimas de minas antipersonales) caminando por la calle pidiendo ayuda. Madres con sus nenes en la puerta de algunas farmacias solicitando a la gente que les compre medicamentos o comida para su bebé.

Nota histórica: Camboya es uno de los países más pobres de Asia y hasta hace unos años tuvo una guerra civil muy muy grande que dejó como resultado lo que se conoce como el Genocidio Camboyano o el Holocausto Camboyano. A mediados de los 70 un grupo llamado los jemeres rojos tomaron el gobierno y en menos de 5 años vaciaron las ciudades, llenaron el campo de minas antipersonas, crearon campos de concentración y todas las barbaridades y muchas más que se les cruzaron… terrible. Aún estando acá mismo, es imposible ni entender, ni tramitar lo que vemos en la calle. Y eso que no nos metimos con la historia del país, solo metimos la punta de la nariz.

Este es el país más pobre que visitamos hasta el momento, parece que vamos incrementando la pobreza país por país.

Al otro día fuimos a una clínica para ver de solucionar un poco la gripe que tenía Sergé. Es increíble el contraste entre la pobreza de la ciudad y la clínica privada vacía, con un lujo de un hotel 5 estrellas. Completamente vacía.

Luego de un par de estudios de rutina (placas de la cabeza, estudio de gripe A, etc) nos dieron medicamentos para tirar al techo (por si faltaban) y nos dijeron. Estás bárbaro suerte con el viaje, son 400usd.

Gracias gracias gracias gente de April por el fabuloso seguro del viajero que me dieron, me atendieron en un rato, en la clínica me estaban esperando, no pusimos un mango, EX CE LEN TE.

Luego aprovechamos para quedarnos en el hotel un rato, pero esta vez lejos del aire acondicionado que reina por estas zonas y hace generar gripes importantes.

Cuando no aguantamos más nos fuimos a caminar por la calle de los pubs (así se llama la calle y un cartel luminoso así lo indica), sólo uno tomó cerveza, el otro estaba puteando con los antibióticos.

Sergio comió unos noodles y Ana una BBQ kremer (que tenía poca hambre y quería algo livianito). Una BBQ en otros lugares no es más que una brochete chiquita con verduritas y alguna carnita. Acá era algo asi como una flanera de metal arriba de una parrilla que venía con un poco de grasa para untar y una selección de cosas para tirar arriba. Carne, Pescado, Marisco, Verduras, Arroz (infaltable), etc. Muy muy muy muy zarpado, al final quien quería comer poco comió un montón, je. Y todo por menos de 5 usd. Ya habíamos aprendido para otro día, eso no se pide o se pide de a 2.

Decidimos volver al hotel y al otro día ir a los templos.

Pd: no nos van a creer, pero no sacamos NI UNA FOTO de la ciudad. Siem Reap es un lugar amable, barato, y muy pobre. Una entrada a Camboya muy fuerte, muy carnal, y eso que es el lugar más turístico y con mayor infraestructura…

viernes, 20 de enero de 2012

HCMC - el resto

Cao Dai Temple



Al otro día, tomamos un tour por dos lugares que nos impactaron mucho por distintos motivos: Cao Dai y los túneles de Cuchi.

Cao Dai, por fotos se veía un templo lindo, colorido, grande, con onda hindú. Queda aproximadamente a dos horas de viaje de Saigón en una combi. Llegamos y nos encontramos con que era mucho más grande de lo que imaginábamos, más colorido, más divertido. Justo a las 12:30 era uno de los rezos centrales del día (uno a la mañana, otro al mediodía y el último a la noche). Asi que pasamos de estar sentados en el micro, a estar en un templo precioso, con un montón de seguidores de la religión Cao Dai que rezaban con música en vivo que sonaba de maravillas.

La religión Cao Dai es muy particular. Hay cerca de 8 millones de personas en el mundo que la practican. Según nos explicó el guía, es una religión sincrética que integra elementos de distintas religiones: taoísmo, hinduismo, budismo y confusionismo (los trajes de colores aparentemente simbolizan estas religiones), y tampoco se quedan afuera el cristianismo y el islamismo.

Fue mucho más largo llegar y volver de Cao Dai que el tiempo que estuvimos ahí. Pero nos gustó mucho, mucho. Estar ahí, sentir ese lugar, ver las sonrisas, los colores, escuchar esa música... vale la pena el tiempo de viaje!

PD: eran tantas y tan lindas las imágenes que nos costó mucho la edición de las fotos… disculpen o disfruten!

Túneles de Cuchi



Una de las zonas de batalla más importantes en la guerra entre USA y Vietnam fue en la zona de Cuchi, por ser geográficamente el acceso a HCMC.

Una técnica que les funcionó muy bien a los vietnamitas es la de pelear desde túneles. Tenían alrededor de 200km de túneles subterráneos. Todos con una técnica muy bien pensada para algunos temas básicos como: Respiración, eliminación de humo al cocinar, como conseguir agua, vías de escape alternativas, etc.

Los había de todos los tamaños, medianos, chicos, micro. Nosotros nos mandamos por uno de los chicos y por otro que era micro. La sensación de encierro era bastante importante.

Luego nos pasearon mostrando algunas trampas que utilizaban contra los americanos, todas caseras pero muy efectivas. También vimos un video explicativo sobre el tema, bla bla ba.

Lo más divertido fue el delirio místico del guía. De pibe había estado en la guerra y hoy con su avanzada edad parecía un líder espiritual. Nos costó mantener la seriedad que el lugar nos imponía.

Delta de Mekong



Para recorrer el Delta del Río Mekong hay varias opciones, de 1, 2 y 3 días. Nosotros elegimos la de 1 día después de ver en otro blog de viaje cómo le quedó la pierna a una chica en los hoteles que ofrecían para pasar la noche (zarpadas picaduras). Y además porque no queríamos (y todavía nos resistimos) a ir a lugares donde la malaria esté muy en boga, un día de paisajes por 41 días tomando la pastilla no sonaba un buen negocio.

Así que para allí nos fuimos, dos horitas de bondi, y llegamos al Río Mekong. Este río es el más importante del Sudeste Asiático, une China, Birmania, Tailandia, Laos, Camboya y Vietnam. Sirve para todo, para transporte en general, pesca y demás. Es súper importante en las economías de por aquí.

El paisaje es precioso. Un río muy muy ancho. Ni bien llegamos nos recibieron con un tecito en un restaurant que vendían miel y jalea real. Nos sentamos con unos malayos que no sabían lo que era la miel, así que les contamos de las abejas y blabla, que hace bien a la garganta y eso. Después dimos una caminatita (menos de un kilómetro) y llegamos a donde un quincho donde se hacen caramelos de coco (que ya lo habíamos visto en Tailandia). Después, y lo mejor de la excursión, fue que nos pasearon en botes con los sombreritos cónicos (si, re for export) y de ahí al bote grande que nos llevó a comer.

Cada vez que paramos había un algo para comprar que se esforzaban en vender: parecía más un shopping tour que una excursión por el Mekong. Después de comer nos dieron un tiempo para relax (si, imaginate unos 36 grados, panza llena, vendedores de todo todo el tiempo y el guía diciendo relaxing time). Agarramos dos bicis que estaban para relax y nos fuimos a dar una vuelta por la isla en la que estábamos. La cuestión es que las bicis estaban hechas percha mal: los frenos bien gracias, desinfladas, asientos súper altos y además a una se le salió la cadena. Ufff. Igual estuvo lindo pasear un poco y salirse del shopping artesanías tour.

Después del paseo, nos llevaron tomar el té con frutas diciendo: are you ready for dessert (Están listos para el postre)??

La cuestión es que terminamos tomando te (que estaba riquísimo como siempre) y comiendo algunas frutas que no habíamos comido mientras que unos señores tocaban “música autóctona” del Mekong mientras unas señoras cantaban. En una parecía el dúo Pimpinella pero Mekoneado.

Estuvo lindo que después el señor puso a disposición los instrumentos. Nos quedamos con ganas de conocer al Río Mekong. El paisaje es precioso, muy tropical, pero sabió gusto a poco y a shooping tour. Una pena.

Ahhh .. nos olvidábamos, nos tocó tener 2 guías distintos (ya que nuestro 1er guía se quedaba más de un día en el tour) y ambos empezaron a llorar la carta de lo poco que cobraba la gente de Vietnam, y que bla bla bla (todo previo a pedir la propina). Lo interesante fue el MISMO discurso en ambos.

¡ Próxima estación Siem Reap, Cambodya !

Museos + Heladete

Siguiendo con HCMC:

Museo de Ho Chi Minh

Parece el museo Rocsen de Córdoba, es bastante ecléctico. Tiene desde una máquina de escribir hasta un jarrón vietnamita. Pasando por vestidos de novia de las distintas tradiciones vietnamitas. 100% Obviable.

Museo de remanentes de guerra



Ni bien llegamos a Saigón, nos recomendaron ir al Museo de Remanentes de Guerra. Frente a ese nombre, nos imaginamos que se trataría de eso, remanentes, helicópteros, tanques, metales que estuvieron en la guerra. Pero no. Es otra cosa.

La historia de Vietnam está plagada de invasiones y guerras. Plagada de muertes y resurrecciones. Por doquier.

Según cuentan las leyendas la etnia viet, data de hace aproximadamente unos 4000 años (si, leyeron bien), cuando varias tribus nacieron de matrimonio entre el rey dragón y la diosa madrina. Según la ciencia, la etnia viet, data de aproximadamente 200 y pico años antes de Cristo (contando según el calendario que usamos por casa). Resulta que durante casi X siglos estuvieron gobernados por el imperio chino, con pocos períodos de independencia. En el siglo X, logran la independencia después de una famosa batalla. En el siglo XI tuvieron 3 invasiones de los mongoles (queda debajo de China) que pudieron repudiar. En el siglo XV se expandieron a parte de lo que hoy es Camboya. Cuando se estaban consolidando y al final de una dinastía, resulta que chinos mediante, se da una guerra civil que dura cerca de un siglo, el norte contra el sur de lo que hoy es Vietnam. Esa guerra la terminó ganando una tercera posición con la ayuda de Francia, que poco tiempo después, ya en el siglo XIX, y sacando a la tercera posición, coloniza Vietnam, imponiendo entre muchas otras cosas, el cristianismo como religión (así que de ahí deben venir las iglesias que vimos que no sabíamos cómo habían tenido tiempo los cristianos de llegar hasta acá si estaban ocupados en nuestras tierras). Los viet no se quedaron esperando y tuvieron varias insurrecciones. A fines de siglo XIX nace Ho Chi Minh y muchos otros que cambiarían el curso de esa colonización. Los franceses tuvieron el dominio de las tierras de Vietnam hasta que en la segunda guerra mundial, lo “ceden” a Japón, que a su vez comienza a explorar los recursos de Vietnam, Birmania (actual Myanmar), India y Malasia. Luego de la guerra, Francia vuelve a tomar esta tierra. Pero en medio de la segunda guerra, por acá se había consolidado un movimiento denominado comunista, el Viet Minh, cuyo líder es Ho Chi Minh (que es casi una deidad). Con lo cual durante los años 1945-1954, se libra lo que se llamó la I Guerra de Indochina. O sea, contra Francia y demás. El resultado de esta guerra, aún cuando Francia se retiró, fue la división de lo que hoy es Vietnam en Vietnam del norte y Vietnam del sur, separados por el paralelo 17.

Vietnam del norte, comunista. Vietnam del sur, capitalista. Vietnam del norte con URSS y China. Vietnam del sur era apoyado por EEUU, que en la guerra por la independencia se había puesto del lado de Francia ya que argumentaba que los independentistas estaban aliados por todos lados y podría haber sido una expansión del comunismo.

Hubo un intento de reunificación de los dos Vietnam, que se vio frustrado cuando EEUU comenzó a mandar tropas al Sur según dicen por temor a que ganara Ho Chi Minh. China y URSS empezaron a mandar tropas para apoyar al norte. EEUU inició los ataques al norte y comenzó lo que nosotros conocemos como la Guerra de Vietnam, pero que por acá se llama la “American War” o la II Guerra de Indochina.

El viet Minh (norte) preparó y entrenó al viet cong (sur)), que serían quienes más implicados estarían en esta II guerra.

El norte “gana” la guerra. En 1976 se declara la República Socialista de Vietnam, con capital el Hanoi (norte) y se renombra a Saigón como Ho Chi Minh City.

El Museo de los remanentes de Guerra, trata sobre esta guerra. Y es terrible.

A la entrada vimos tanques, aviones y helicópteros. Es muy raro ver a las personas sacarse una foto sonriente al lado de un avión de guerra o de un tanque. De todas formas lo vimos y seguimos caminando.

El museo está principalmente formado de fotos, de imágenes. Algunas de ellas fueron donadas por distintos soldados, muchos de ellos americanos que acompañaban la donación de sus medallas y fotos, con una nota de "Perdón, no sabía lo que hacía". (claaaa, 17 años de bombardeos, varios millones de vietnamitas asesinados, sorry che!)

La muestra de fotografías ocupa varios pisos y es cruel. Muy cruel. Desmembramientos, malformaciones, fuego, bombas. Se eriza la piel. A partir de esas imágenes intentar reconstruir lo que fue la guerra es más difícil que antes. Más impensable. Más atroz.

Hubo un piso en particular al que no pusimos entrar juntos. Ser entró y Ana prefirió no ver. Las fotografías de los efectos del “agente naranja”. 3 generaciones (de las cuales aún queda una más por nacer) teñidas por los efectos biológicos de esas pulverizaciones. Y se ve igualmente. En las calles de Saigón, cada dos cuadras, hay personas con problemas de salud graves, mal formaciones en la cabeza, en las piernas y en la espalda. Está ahí. Se ve. Se siente.
El museo toma varios ángulos puntos de vista, desde fotógrafos de guerra americanos, vietnamitas y de países neutrales en el conflicto. Hay una pared dedicada a Robert Capa (forodocumentalista muy importante que murió por pisar una mina). También hay un corte pre, durante y post guerra. El museo permite ver claramente lo que fue. Y fue terrible.

Duró más que la segunda guerra mundial. Se mataron a más personas. EEUU violó todos los tratados internacionales. Todos. Armas químicas, armas biológicas.

Algunos de los carteles decían: “nosotros los vemos a ellos que cada 6 meses se van a sus casas. Nosotros no tenemos donde ir. Es defender la tierra o morir. Es lo único que tenemos”. También estaba la declaración de un ex senador de EEUU que luchó y que en el 2002 declaró que habían incendiado un pueblo y matado a sus pobladores porque si, porque les pareció que lo tenían que hacer.

Es inimaginable. Es inadmisible. Seguramente que del otro bando también hubo atrocidades. Fue una guerra, no un juego de ajedrez, pero semejantes cosas hacen que hayamos salido con ganas de vomitar primero. Y después con ganas de apagar la cabeza. Agotados. Angustiados. Y dándonos cuenta que estas cosas pasaron hace un ratito, no hace siglos, sino hace menos de 40 años.

Hay palito bombón helado



Saliendo del museo por falta de tiempo (cerraba a las 17hs), decidimos ir por algo dulce que nos alegrara la tarde. Así y siguiendo a nuestra querida Lonely, fuimos a la heladería .

Nos sorprendieron mucho algunos gustos de helado, por suerte tienen una manera de probarlos casi todos. Se puede pedir una fondeaux de chocolate con helado y frutas.

Un must: Helado de mangosteen
Mejor no: Helado de durián.

Receta



Receta para lograr una buena ciudad al estilo Ho Chi Minh City

Ingredientes:
- Ciudad de Hanoi (con su caos multiplicado por 1000)
- 5.000.000 de repartidores de pizza apurados
- Algunos sastres de Hoi An
- Fanatismo por los Estados Unidos (si, leyeron bien)
- Señores de 50 largos en búsqueda de jovencitas vietnamitas
Instrucciones
- Ponga todo en una coctelera y mezcle con ganas
- Sirva en el sur de Vietnam
Enjoy!

La ciudad es básicamente lo que indica la receta.

Aprovechamos la información que teníamos en nuestra Lonely Planet y salimos a realizar el recorrido sugerido al pie de la letra (Incluyendo los lugares donde deberíamos parar a comer y todo).

Frase de la semana: "Estos sí que viajan bien!", refiriéndose a los muchachos que escriben estas guías. Qué paquetes los lugares, lo tiró.

Paseamos por la ciudad, sacamos algunas fotos a algunos edificios importantes, alguna que otra estatua. Aprovechamos y entramos en algunos museos.

Lo que hicimos en la ciudad fue:

- Museo de Ho Chi Minh
- Museo de remanentes de guerra
- Hay palito bombón helado
- Cao Dai Temple
- Tuneles de Cuchi
- Delta de Mekong

Pero eso son otros posts :)

pd: el de la foto es Ho Chi Minh

martes, 17 de enero de 2012

Ho Chi Minh (ex Saigón) – La llegada



Así como en Argentina hay muchas cosas que se llaman San Martín (desde calles, teatros, ciudades, etc.), en Vietnam hay muchas cosas que se llaman Ho Chi Minh.

Nuestra a llegada de HCMC (Ho Chi Minh City) fue de los peores trayectos que nos tocó viajar en este viaje. Luego de nuestra buena experiencia en los trenes vietnamitas intentamos reincidir, esta vez con un tramo un poco más largo. Desde la amable Hoi An hasta la caótica HCMC. El viajecito arrancaba a las 21:30hs y terminaba a las 15:30. Hubo un leve atraso que sólo demoró todos los horarios en media hora.

El viaje lo hicimos en un camarote con una pareja de australianos de unos cincuenta largos. El lugar nos pareció un poco más sucio que en el viaje anterior. Todo bien hasta el momento que vimos a la primera de una serie de cucarachas. ¡Chan!. Si, íbamos a compartir la noche con un montón de esas señoritas que odiamos tanto.

Los australianos sin problema dijeron: “En Australia tenemos cientos de bichos”, mientras mataban alguna que otra con la mano. Luego sacaron una botella de whisky y al saludo de “este es nuestro mejor remedio contra la ansiedad de viajar”, se bajaron más de media botella.

La señora para acompañar esto, se puso el camisón (previo se quedó completamente desnuda), luego se puso un antifaz y a dormir. (después de un par de whiskies nosotros también podríamos dormir como angelitos).

Seguimos matando amiguitas, mientras en el pasillo se escuchaban los gritos de histeria de algunas otras chicas que también habían sido espantadas por las cucas.

Una vez que ya habíamos matado todas las que pudimos, nos metimos en nuestras bolsas de dormir, nos tapamos salvo por la nariz y a dormir. Lamentablemente el calor nos hacía transpirar ahí adentro así que empezamos a salir como mariposas de sus capullos hasta que ya no nos importaban más las cucas, el olor a mugre, la cercanía con el baño y con su aroma, etc.

Una vez terminado este pintoresco viajecito, llegamos a HCMC (pero eso es otro post).

Saludos

domingo, 15 de enero de 2012

Hoi An (o como le gusta al corrector ortográfico Hoy An)



Hoi An está al otro lado de la canchera Da-Nang.No tiene hoteles de 40.000 estrellas, pero si tiene más turistas que vietnamitas.

¿A qué se debe esto? Se debe a que es un pueblo conocido por sus sastres y por el bajo precio de las confecciones.

Es muy común ver cientos y cientos de locales de ropa, conteniendo desde shorts hasta vestidos de fiesta.

Nosotros nos tomamos a esta ciudad como una ciudad de descanso, vinimos corriendo desde hace un par de días y necesitábamos estar en una ciudad tranquila para bajar un cambio.

Nos dedicamos a recorrer, mirar, nada de pagodas, nada de templos, nada de nada. Hasta que ..... ups .. “mirá que lindo vestidito”.

Nuestras espaldas que venían muy cómodas con mochilas poco cargadas empezaron a temblar de pánico. Así fue como de llevar las mochilas un poco vacías ahora están que explotan de ropa a medida y por muy poco precio.

¿Qué cosas tenemos ahora que no teníamos al salir? 5 abrigos, 7 camisas, 2 polleras, 9 remeras, 2 pantalones, etc. ¿Esto era ir livianos? Oh My God!



Así que como en todo descanso, además de la particularidad de los sastres, comimos, bebimos, dormimos y caminamos. Un lugarcito lindo lindo, es el Puente Japonés.

Vale aclarar que aunque no entramos a ninguna pagoda, todo sigue teniendo forma pagodiense, asi que no nos hicimos los cultos y nos entregamos a la pachorra lo más que pudimos. Caminamos solo 7 horas al día. Ya no 11.

Otro dato de color es que las lámparas chinas (si, esas blancas que tenés colgada en algún lugar de la casa, o esas rojas típicas del Barrio Chino) las hace gente. Asi como las arvejas no crecen en lata, las lámparas no salen de una bolsa. Pudimos ver que en algunos negocios había principalmente muejres haciéndolas, pegándolas y todo a mano. Eran preciosas pero como eran tan pero tan lindas, no se vendían plegadas, o sea en bolsa, sino que las vendían armadas. Abrigos, polleras, pantalones y camisas entran plegados en la mochila. Las lámparas desgraciadamente no. Una pena porque ya nos imaginábamos el comedor lleno de lámparas de colores de distintos tamaños.



Después de tamaña fiaca, la espalda ya está lista para cargar la ropa comprada. Si a eso le sumamos que el clima en Vietnam nos viene mostrando su lado más lluvioso, nos vamos a saltear una ciudad y vamos a seguir camino al sur.

Próxima estación Ho Chi Minh (ex Saigón)

jueves, 12 de enero de 2012

The Top Gear Experience (From Hue to Hoi-An)

(Basado en un caso verídico)



Luego de haber visto a 3 británicos intentar recorrer Vietnam de norte a sur en moto, ver sus desventuras, los paisajes y los distintos lugares donde paraban, nos quedó picando el bichito. Después de ver algunos volantes y algunas motos cargar mochilas, el bicho picó mucho más.

Para manejar moto en Vietnam los policías piden un permiso de moto. Esto no es usual en las ciudades, ya que todos manejan y hay muy poca policía. En las rutas y teniendo ojos redondos no iba a ser tan sencillo. Teniendo en cuenta esto y la poca experiencia en moto como para salir a la ruta de ambos, pensábamos que iba a ser imposible cumplir con la experiencia.

Por suerte nuestro amigo de Hue y su familia nos dieron una mano, ellos alquilaron unas motos y nos hicieron de guías. Llevaron nuestras mochilotas y nos ayudaron en el servicio puerta a puerta. Cayeron a las 8am con las motos y se las llevaron de vuelta a la tardecita/noche a Hue.

Lo que más rescatamos fue haber podido ver y conocer lugares que de haber realizado el trayecto en micro no hubiéramos podido conocer. Algunos lugares que vimos (y después pasaremos a relatar un poco fueron).

- Hue Rural.
- La catedral de budismo.
- Zona de batalla.
- Montaña de mármol
- Da-Nang

El camino de Da-Nang, es conocido como el camino de las 1000 curvas, no las contamos, pero estamos convencidos que son 1000 o más.
Ahora a las descripciones :)

Hue Rural



A las afueras de Hue nos encontramos con la Vietnam que no conocíamos, una versión del país mucho más real, menos turístico, mucho más pobre. Los arrozales, los mercados llenos de alimentos y nada de ropa, calles de barro, mucho barro.

Llegamos a un pequeño puente de madera techado de más de 230 años, que nos pareció bonito, pero lo más atractivo fue girar la cabeza y encontrar un mercado local lleno de las mujeres vendiendo lo que habían recolectado. Olores que invadían todo. Colores que nos llenaban los ojos. Y como nos dijo una vez una gallega (gracias Eva) amiga “El pescado fresco, no tiene olor”. No tiene olor, pero la sangre que sale de ellos es mucha. Puaj! Desde ver destripar a pescados y patos hasta conocer por primera vez como son las zanahorias cuando salen de la tierra, o sea, llena de tierra y con hojas verdes arriba, la variedad del mercado “posta” era preciosa. No había ningún otro turista, solo nosotros. Nuestra guía Chuy nos dijo: los mercados son bien distintos, los precios son bien distintos y las calidades de los alimentos son bien distintas a la de la ciudad. Y el contexto también.

Ayyy los arrozales! Los arrozales! Y eso que estaban sembrando, Chuy nos contó que se ve mucho más lindo cuando el arroz está maduro que pasa a un color más amarillento… los arrozales y los sombreros cónicos! Tienen un aura particular, tienen un encanto total. Igual que la gente de acá.



La catedral del budismo



Girando por la ruta por un camino de tierra colorada de alrededor de 2 metros de ancho con suerte, luego de andar un buen rato en bajada, llegamos a un lago en el medio de las montañas. Agua verde como pocas. Nos tomamos un barquito, bien diferente a los de Ha Long, con hamaca paraguaya colgada que parecía cumplir función de cama
del tipo que manejaba el barquito, nos mandamos al lago.

A los diez minutos de navegar, nos encontramos con un buda muy grande de piedra en una isla. Muy grande el buda, y con una escultura deliciosa. El día estaba bastante gris, así que la combinación de bruma, garúa, agua verde, humedad y el buda grande, parecía una película… pero tocamos el agua y mojaba. Era real. Después de unos minutos más, llegamos a puerto, o sea, el barquito se deslizó por la tierra colorada de algún lugar y ahí nos bajamos. Mientras seguíamos mirando al buda, que a esta altura era mucho más alto de lo que lo veíamos al principio, Chuy nos dice: para el otro lado, para el otro lado.

Giramos la cabeza, y de pronto aparece un arco de formas chinescas pagodescas y una escalera alta alta. Nosotros le preguntamos, vive alguien aca? Y nos dice, “claro, los monjes”. Subimos la escalera de cerca de 172 escalones y llegamos. Guauuuu. Uno de los lugares más preciosos que vimos. Un templo con un buda dentro, los instrumentos musicales, y en cuadros, la historia de cómo buda llegó a ser buda. Saliendo hay unas calles, otras construcciones y una campana de cerca de dos metros y medio de bronce con escrita en chino y vietnamita en relieve. Dentro de la campana la gente pegaba un papel con sus deseos para que cuando se toque la campana, sus deseos vayan al cielo.

Nos miramos. La verdad que si era posible, nos hubiera gustado quedarnos unos días ahí. Nos comentaron que los monjes son vegetarianos y que solo una vez al mes van al mercado a comprar cosas para alimentarse. Había un grupo de ellos arreglando una huerta y otros jugando a la pelota. Increíble! Todavía no podemos creer que hayamos estado ahí. Para hacerse una idea del lugar, los que vieron Kill Bill II, es un lugar casi igual a donde vivía Pai Mei.

Zona de Batalla y Bunker Yanqui



A lo largo del trayecto, estuvimos en dos puntos donde transcurrió la guerra de Vietnam o Americana. Por acá es “the american war”. Otro camino muy angosto de tierra colorada y llegamos a un lugar con una vista magnífica, frente las colinas y el río Perfume, y por detrás lleno de pinos. Estábamos tan maravillados con la vista que no podíamos imaginarnos una batalla allí. Un lugar de ensueños, Chuy y su papá nos contaron que allí se había librado una de las batallas centrales y que la habían ganado ellos debido al conocimiento del territorio. No por túneles subterráneos como otras batallas sino por conocer cómo cruzar un río sin que los vieran y por donde están los pinos más gruesos que permiten esconderse detrás.

El abuelo de Chuy peleó en la guerra, le preguntamos si no le molestaba que hubiera tanto turismo yanqui, y nos dijo, “no, porque hay personas buenas y personas malas, ahora Vietnam y EEUU son amigos, desde la Reforma Vietnam es amigo de otros países”. Nosotros nos quedamos con la boca abierta, si nos irrita ver a tanto yanqui dando vueltas por acá, sin ser de acá, imaginábamos otra respuesta. Fuimos haciendo esta pregunta a cuanto paisano pudimos, y la respuesta siempre fue la misma. Incluso nos contaron que algunos vietnamitas eliminaron a otros por tener la piel diferente (blanca y no amarilla).

Después de un rato largo de andar fuimos a un bunker americano. Era un bunker que fue abandonado durante la guerra y tenía una gran cantidad de agujeros de bala. Desde el bunker la vista era privilegiada, más que un punto estratégico podría ser un punto fotográfico, se veían ambos pueblos desde arriba de la montaña. La vista a la costa era increíble. Y antes de ser un bunker, era parte de la citadela imperial. Se veía la construcción onda pagoda, con las puntas en alto, y en las paredes los agujeros de las balas.

Antes de hacer el recorrido en moto, Yin, el hermano de Chuy nos llevó a un lugar que también nos pareció hermoso con una vista panorámica privilegiada. También pagodiense, fue otro bunker yanqui. Ahora lo usan los muchachos que usan drogas por vías inyectables para estar. Pudimos ver jeringas en el piso y el guía nos pidió que no habláramos alto por si alguno estaba durmiendo, igual nos dijo que no nos hagamos problema, que todo era tranquilo. Increíble cómo cambia la percepción de un lugar a partir de los usos que de él se hagan. Era un lugar precioso, nosotros estábamos cámara en mano, pero antes que nosotros lo descubriéramos, lo habían descubierto muchos otros con muchas otras cosas en las manos.

Montaña de mármol



Existe un grupo de 5 montañas en Da-Nang que según dicen los chinos, reflejan a los 5 elementos (Agua, Aire, Fuego, Tierra y la colorada de la peli). Una de las montañas el llamada la Montaña de mármol. En realidad es la única del conjunto que NO da más mármol.

Hoy en día está hueca y en sus cavernas tiene budas de piedra que imponen respeto al ingresar. Una vez ingresados y luego de inspeccionar la caverna nos encontramos con un hueco al cual decidimos seguir. Avanzando entre la oscuridad y con muy poco espacio subimos y salimos a la cima de la montaña. Nos sentimos muy bien de encontrar eso como perla de la montaña.

Al bajar paseamos por los distintos negocios que había al pie de la montaña, adivinen que vendían .. mármol.

En realidad vendían esculturas de mármol de todo tipo, color, diseño y tamaño. Desde un tigre chino que entraba en un dedo, hasta un Buddha de 3 metros de alto, pasando por unos leones enormes con pinta de telo ochentoso.

Después de mucho pensarlo, decidimos que no era una buena idea vender el auto para cargar un Buddha de esos en la mochila, y que el sobrepeso se iba a sentir en el ciático. Así que volvimos a ponernos los cascos y camino a Hue.

Da-Nang

Da-Nang fue la posta para parar a comer. Nos recomendaron un lugar que decían que era rico, limpio y barato. Nos ayudaron a pedir para no recibir tarifa de turista. Lo cual nos sorprendió. Los precios eran accesibles, y el arroz con pato estaba rico ;)

Después fue poco lo que vimos de Da-Nang ya que veníamos muy cansados de andar en moto tantas horas, así que más que nada nos dedicamos a atravesar la ciudad con las motos. Cuando la volvimos a ver de noche, nos dimos cuenta que era una ciudad a todo culo. Una serie de cadenas hoteleras que harían sentirse chiquitos a cualquier hotel que hayamos visto alguna vez. Muchas luces, muchos autos de alta gama. No por nada es una de las ciudades más importantes (polo industrial y puerto).

Hoi An



Llegamos!!!!!! Increíble viaje, bastante adrenalina por las curvas, por cruzar las ciudades que no tienen semáforos, por las vacas que se nos cruzaban por el camino, por los posos, por los camiones que nos pasaron finito, por la lluvia durante el trayecto, por el frío. Nada de esto supera a la hermosa sensación que nos quedó después de haber conocido otro Vietnam. Haber visto cosas increíbles y haber cumplido una de esos sueños que uno sólo podría imaginárselos en la tele británica. Y que se fue convirtiendo en sueño a fuerza de realidad. Si los 3 ingleses llegaron, si el tipo que estaba subiendo a la moto cuando llegamos a Hue seguro que llegó. Por qué no íbamos a poder hacerlo nosotros?

Nunca habíamos imaginado ni deseado hacer este viaje en moto, y sin embargo fue de esas sorpresa que te dejan con esa sensación de calma de haber hecho lo que tenías ganas y cuando pintó.

Gracias Adri por mostrarnos algo que nos inspiró a la aventura.

"Y Papi, estuve todo el trayecto pensando en vos y en lo que me dirías, por eso no te conté antes." (Anita)

martes, 10 de enero de 2012

Hue .. o el movimiento se demuestra andando



De Hue sabíamos que era un lugar para no pasar por alto si se busca algo más que
cerveza y fiesta constante, las guías de viaje lo presentan de esa forma. Ni bien llegamos nos fuimos para el hostel que era un hostel típico: barato, cuarto compartido, 6 camas y un baño. Queríamos bañarnos, pero el baño no era muy limpio. Pedimos un mapa y arrancamos después de un pequeñísimo desayuno que no nos salió muy bien.

Pedimos dos cafés con leche. Pero claro, el café vietnamita es fuertísimo, ponen la misma cantidad para hacer un solo café corto que lo que nosotros ponemos en una cafetera para hacer café. Si a esto le sumamos que te preguntan si lo queres con leche condensada y leche fresca (o sea, leche), se complica más. Nos dieron dos vasos de vidrio con un centímetro de leche condensada y arriba del vaso colador con el café y el agua que iba colándose. Como un expreso pero a mano. Era petróleo que aún cuando lo rebajamos con leche seguía siendo petróleo, pero dulce por la leche condensada. Y como no entendíamos el sistema del expreso manual, apoyamos el cosito en la mesa y empezó a chorrear para abajo, así que a nuestros pies teníamos una laguna de café, a cuestas una noche en tren, ganas de bañarnos y mal humor. Pedimos un mapa y nos fuimos a dar una vuelta.

Hue fue una ciudad imperial, donde vivían los reyes del imperio, así que esta la Citadel, que sería como la ciudadela donde vivían los muchachos. Nos encaminamos para ahí.

A diferencia de Hanoi, Hue es mucho más chico y por lo tanto mucho más dialogable. Tanto que a cada paso nos encontramos con distintas personas ofreciéndonos una moto, una bici, un tuk tuk para hacer 6 cuadras… después de negarnos cerca de 50 veces (en seis cuadras… sumado al mal humor… una combinación patética), un chico se nos acerca a hablar. Todos nos preguntaban de donde éramos, cuando llegamos a Hue, como nos llamábamos y ahí llegaba la pregunta: “una moto? Una bici? Tuk tuk? Yo te puedo llevar baratito”, llegamos a un punto en el que Ser se llamaba Juan y Ana, María. Se nos acercó este muchacho contándonos de Hue, de donde quedaba la Citadel y así. Nos mostró una carpeta con fotos de los lugares en folios, y cerca de cinco cuadernos manuscritos por otros viajeros sobre sus experiencias con él y su familia. Nos convenció. Una pena haberle mentido el nombre por cansancio, porque al final estuvimos todo el tiempo con ellos y eran divinos. Así que hicimos un paseo de una hora en una bici con carrito adelante en el que íbamos los dos.



La parte vieja de la ciudad es bastante vieja, pero la ciudadela fue muy muy vieja. Depués de pegar la vuelta, nos dejó frente a la Citadel donde la abuela trabajaba en un restaurant. Nos trajeron un te vietnamita y seguimos viendo la carpeta con las propuestas de paseos. Elegimos dos. A la tarde, hacer una vuelta larga en moto para ver los lugares que quedan en las afueras de Hue. Y después de dar muchas vueltas, que si que no, acordamos hacer el trayecto siguiente: Hue - Hoi An en moto. Son cerca de 170 km, pero se tarda unas 10 horas porque vas parando en distintos lugares. Asé que listo el pollo, cerramos todo con la familia, comimos muy rico y a seguir paseando nos fuimos.

Arrancamos nuestra visita a la ciudad en moto. Es una experiencia muy adrenalinita. El caos que se ve como peatón, no se compara al que se vé desde arriba desde arriba de una de esas motitos. De todas formas fue divertido. Visitamos unas tumbas increíbles, los reyes no sólo vivían bien, sino que morían y querían mostrar que fueron los más grosos, y por lo menos así lo hicieron. Tumbas que eran predios como el rosedal, pero con mucha, mucha, muchísima onda.



Algunos con lagunas, otros con estatuas de piedra enormes y súper decorados. Otro levantado en el lugar de recreación del rey (donde tenía un teatro donde actuaban sus muchas esposas). Bravo!



Pasamos por dos fábricas, una de sahumerios y otra de sombreros vietnamitas. Como siempre, dudamos en comprarlos, porque son muy bonitos, pero nos queda más de un mes de viaje, te quiero ver llegando a la india con el sombrerote y las demás pertenencias. No way!




Luego de la larga recorrida en moto terminamos viendo la pagoda típica de Hue.

Increíble como cruzarse con alguien nos cambió el panorama por completo, vimos cosas hermosas que de otra manera no hubiésemos podido ver.

Terminó el día, hasta mañana! (que vamos hasta Hoi An en moto)



Pd:Quienes quieran ver un poco de lo que puede ser esta experiencia, les recomiendo el capítulo de “Top Gear” que recorren Vietnam en moto. (Gracias Adri por la inspiración).

Bahía de Ha Long (o el mundo de Jack Sparrow)



(tltr, pueden leer las negritas)

Contratamos en el hostel un tour por la bahía de Ha Long a un precio razonable. Así que nos levantamos y tempranito nos pasó a buscar una combi para ir a conocer las afamadas islas. Después de cerca de una hora pasando por otros hostels y hoteles, el guía nos dice que para llegar se tarda unas cuatro horas por ruta y que después nos meten en un barquito para ir al barco donde vamos a pasar la noche.

Hacía mucho frío, asi que nos pusimos todo el abrigo que teníamos encima, y pa’ Ha Long nos fuimos. Nos dormimos todo el trayecto tapados con las bolsas de dormir. Es que prenden el aire acondicionados aún en invierno!

Cuando estábamos llegando, empezamos a ver en distintos tonos de grises las 2000 y pico de islas que hacen a la bahía. Un dato de color es que fueron declaradas unas de las maravillas naturales del mundo (junto con nuestras cataratas y cinco lugares más). Son impresionantes. No podemos dejar de imaginarnos lo que debe ser este lugar con sol, sin lluvia y de preferencia en verano.

Del puerto fuimos a un barquito pequeñito que nos acercó hasta el “Ha Long Party”, nuestro crucero. Ja! Tenía luces de neon en el suelo y una flor de karaokera en el medio del comedor. Uno de los muchachos del barco nos dice: “a la noche, party, porque esto es Halong Party”.

Estando en la proa o en la popa, o en alguna parte del barquito, nos mojamos todos viendo la bahía, es preciosa… islas de piedra grandes grandes grandes por todos lados y en distintos tamaños! Faaaa!!!!

Para bienvenirnos nos dieron un tecito vietnamita que es muy rico y unas frutas, hicimos el check in y nos repartieron los camarotes. Ahí íbamos a disfrutar de dormir nuestra primera en un barco. Había un tipo que era marinero, que estaba más acostumbrado a dormir en barcos que en tierra firme y nos miraba con cara de: ¡qué de nuevo puede tener?

Estuvo re bueno!

En un momento, nos propusieron hacer kayak en la bahía. Ser se quedó en el barco y Ana se fue a remar. Según Sergio y otros que se quedaron en el barco hacía mucho frío para hacer kayak. Según Ana no quería perderse esta oportunidad y se fue a andar en kayak.

Dijo Ana:

“El kayak estuvo buenísimo, el agua es super cristalina y estaba a mejor temperatura que fuera de ella. Me empapé y me encantó. Anduvimos con un koreano como una hora en el kayak, fuimos a unas cuevas, a dar la vuelta por una isla, a jugar una especie de carrera en kayak con dos yanquis y unos australianos. Cómo me gusta el agua! Cómo me gusta empaparme con el agua del Mar de China!”

Después nos encontramos en una playita donde hacía que hacer trekking durante un rato para llegar a la cima de una montaña para tener una vista de toda la bahía. Sergio estaba contentísimo. Ana solo pensaba en sus tobillos. La vista era impactante. Y los dos seguíamos pensando cómo sería sin lluvia y con sol. Nos quedaremos con las ganas, porque desde que pisamos Vietnam el gris nos acompaña.

De vuelta al barquito para ir al barco. Ducha caliente para Ana. A la cena nos llenaron como pollos para año nuevo chino. Y ahí empezó la Party. La cuestión es casi todo el mundo se fue a dormir y quedamos un grupo de checas, un yanqui queríedose levantar a alguna de las checas, una pareja cubano-alemana, nosotros y el personaje del barco. Cerveza va para nosotros, whisky va para las checas, hubo un momento en el que incitaron al Don Party a karaokear. Al principio se resistió, pero después se enchufó. Así que el don empezó a cantar y a entonar, caminando por el barco con el micrófono, entusiasmado. Antes que nos enchufaran a nosotros “la bamba” o “la isla bonita” que eran las que estaban en castellano, al yanqui le toco su suerte o desgracia y entonó a los red hot con un coro de borrachos (nosotros y el resto), y despacito antes que nos tocara, como buenos maricones, dijimos, “ohhh estamos muy cansados, nos vamos a dormir, hasta mañana”. Y huimos hacia el camarote que quedaba exactamente al lado del comedor. Les toco a las checas y nosotros las coreamos desde la cama, muriéndonos de risa.

Y al sobre en las bolsas de dormir, el frío siguió siendo nuestro fiel compañero. Pero por suerte pudimos dormir súper bien en el barco, esperábamos que el mar nos acunara a modo de arrorró, pero no pasó.

Al otro día volvimos a ir cerca de donde habíamos estado y de ahí el barquito que nos llevó a unas cuevas enorrrrmes! Con estalactitas y estalagmitas, eso que se estudia en la primaria y que solo recordamos por el nombre, igual que ribosoma o acido ribononucleico. Precioso!

De vuelta al barco grande, comimos, seguimos mirando, jugamos al metegol (si, tenía metegol y dardos), y aprendimos a hacer arrolladitos primavera que luego comimos.

Muy contentos le dijimos chau a Ha Long, con ganas de verlo con el mar verde, el cielo azul y mucho sol para zambullirnos.

Nuevamente la combi nos llevó hasta Hanoi, y de ahí, a la horita, nos tomamos un tren a Hue, en la parte central de Vietnam. La última vez que habíamos dormido en un tren había sido en el trayecto Vigo-Madrid, o sea un tren europeo. Esto fue a la vietnamita. Estas en una sala de espera que podría ser retiro pero con mucha menos gente y más limpio. Un tipo te pasa a buscar, vos lo seguís con tus mochilas, pasas por un montón de vías y de repente aparece un andén numerado. Buscas tu vagón y tu camarote y ahí te depositás en tu cucheta. Nuestros compañeros de viaje eran un señor vietnamita y una chica que nos pareció china pero que al preguntarnos nos dijo el indeseable “americana” ante lo cual le dijimos “ahhh ecuatoriana? Venezolana?” y nos dijo “norteamericana” sin ganas ya de preguntarle si era mexicana le dijimos ahhh. Ok. Yanqui. Obvio.

Al señor lo pasaron a saludar cerca de diez tipos con tonos amigables, suponemos, porque el viet es tan difícil que no pescamos ni una palabra, y aunque la pesquemos tampcoo lo entenderíamos porque es un lenguaje tonal, o sea una palabra pronunciada de cinco maneras diferentes significa cinco cosas diferentes.

La cuestión es que nos dormimos en las cuchetas y dormimos mejor de lo que pensábamos. Trece horas en el tren mediante y a las ocho llegamos.

Hola Hue!

pd1: El título del post se debe a que la bahía parece donde se filmó Piratas del Caribe.
pd2: De lejos las islas parecen el lomo de un dragón, por eso el nombre que significa el dragón aterrizando.




lunes, 9 de enero de 2012

Hanoi (City Tour)



Si bien no somos muy amantes de los tours organizados, el frío y la garúa de la ciudad nos llamó a contratar a una combi que nos lleve por los lugares más significativos. Si a eso le sumamos alguien que nos iba a explicar un poco de cada cosa, nos cerró al 100%.

Lo malo de los tours es que te llevan como ganado y quizás no tenemos el tiempo que quisiéramos para quedarnos en algún lugar o sacar todas las fotos que nos gustaría, es por eso que este post va a comentar un poco de cada uno de los lugarcitos.



Arrancamos la visita a algunas pagodas y centros religiosos. Se puede ver la influencia de la ocupación China en Vietnam (1000 años de ocupación), tanto en la forma de la construcción como en la selección del Buddha, acá es más el happy Buddha, o el gordito sonriente que a veces vemos en las casa new age, a diferencia que el Tailandia que era flaquito y con muchas posiciones diferentes de las manos que implicaban a su vez, distintas cosas.



Seguimos con la visita a tres puntos que están en el mismo predio: El mausoleo de Ho Chi Minh, la casa del mismo y el palacio de gobierno. Primero fuimos a ver el cuerpo de cómo le dicen por acá “El tío Ho”. Antes de entrar al mausoleo, que consta de un tremendo edificio grandote, negro y muy solemne, y ver el cuerpo de Ho Chi Minh embalsamado, tuvimos que dejar las cámaras de fotos, mochilas, pasar por varios detectores, todo a los ojos de un montón de militares con cara de solemnidad, es por esto que no hay fotos.

Es imponente dar una vueltita alrededor del cuerpo, teníamos que tener la cabeza descubierta y las manos fuera de los bolsillos. Ojo, no te hagas el vivo o te pego un escopetazo. Al menos esa era la cara de los cuatro gendarmes armados que rodeaban al cuerpo. Decimos las caras porque tampoco se podía hablar, pero entendemos que nos dirían eso. El tema es que Ho está en una caja de cristal, embalsamado, pero parece de cera, como si estuviera durmiendo simplemente una siesta, con cara de paz.

Nota Histórica. Ho Chi Minh fue quien comandó la guerrilla que permitió la unificación de Vietnam luego de ganar la batalla contra los franceses y de proclamar el socialismo en Vietnam. Es algo así como el Rey en Tailandia, hay fotos de él por todos lados, incluso en todos los billetes. Al tío Ho lo aman. Es curioso ver un símbolo del socialismo impreso en un símbolo del capitalismo. La historia de Vietnam es tan compleja que vaya a saber el acercamiento turist que estamos haciendo.



Luego pasamos por el palacio donde Francia gobernó “su” Indochina Francesa y que luego de la revolución, pasó a ser el palacio de gobierno de la república socialista de Vietnam. También hubo que sacar fotos a la distancia.

Pasamos por la casa de Ho Chi Minh, una casa bastante austera, una cama, un estudio y fin de la casa. Rodeada de un parque hermoso y gigante, pero la casa es súper modesta. Y esto lo recalcaba mucho el guía, como el país estaba sumido en la pobreza, Ho no acordaba con vivir en el palacio de gobierno, así que se fue para la casita donde decía que además le hacía acordar al lugar donde había crecido en las montañas.

Por último nos encontramos con la cuarta perlita dentro del parque, la pagoda de un pilar. Esta pagoda tiene la particularidad de estar sostenida sólo por un pilar central, al mejor estilo edificio de IBM, pero con más onda.

Seguimos con el tour pasando por distintos lugares, luego fuimos a comer una comida vietnamita muy rica (es mucho menos picante que las comidas anteriores, pero no menos sabrosa).



Panza llena, corazón contento, temperatura corporal levantada, seguimos camino al Templo de la Literatura. Fue la primera universidad de Vietnam y fue construida hace casi 900 años. Posee unos jardines hermosos, todos trabajados con flores puestas a mano y lagos. Dentro están las estatuas de los primeros reyes que la construyeron y del principal maestro. La barba larga al estilo Pay Mey indica sabiduría, y es por eso que:

- Los reyes tienen su barba.
- El principal maestro tiene su barba.
- Sergio se está dejando la barba.



Por la noche y como si esto fuera poco, nos fuimos a ver al teatro las marionetas de agua, que como ya explicamos con anterioridad surgió de casualidad durante unas inundaciones. Si bien está bastante for export, el espectáculo fue hermoso. Muy visual y con una banda que tocaba unos instrumentos deliciosos. Casi no entendimos nada, pero tampoco nos importó mucho, fue lindo de por sí.

A la salida y como en la mayoría de los lugares donde fuimos, a esa hora (21:30) los lugares para cenar o tomar algo estaban cerrados, volvimos al hostel.

La ciudad es muy bonita y caótica, tanto de día como de noche. Nos costó irnos, fue la primera vez que estábamos en una ciudad no tan occidental.

Pd: Algo que nos sorprendió mucho es que los negocios están agrupados por calle. Ejemplo: Está la calle de los zapatos (todas las zapaterías de la ciudad están ahí). También están la calle de las carteras y bolsos, la calle de la comida, la calle de las ferreterías y así. Puede sonar cómodo para encontrar algo, pero muy caótico ya que mucha gente va a la calle de la comida pero poca a la calle de los instrumentos musicales. Je.

Pd2: Fuimos a la de los instrumentos musicales y vimos uno que era hermoso… una pena que era difícil de transportar, porque era barato, lindo, bonito, sonaba recontra oriental… pero aún falta más de un mes, buuu y wiiiii.

Pd3: La lluvia no ayudó a muchas fotos :(

Hanoi – Good morning Vietnam



El vuelo fue tranquilo, menos glamoroso que el otro porque Air Asia es low cost, pero lo más importante es que nos dejó sanos y salvos en el aeropuerto de Hanoi. Del aeropuerto derechito pal Hostel que habíamos reservado y que resultó muy bueno: May de Ville (lleno de detallecitos).

Para llegar contratamos el servicio de pick up desde el aeropuerto ya que la ciudad tiene muchos hoteles copiados, los taxistas te llevan a otro hotel que se llama igual pero que previamente arreglaron para recibir comisión. Notamos que nuestro taxista tenía el volante en el lugar que acostumbramos. Eso nos sonó un alivio, pero cuando vimos la manera en que manejaba nos volvimos a preocupar. Manejaba por la autopista de contramano, si si .. iba por una autopista sin separación, y ya que estaba un poco congestionada decidió que iba a ir más rápido si iba por el carril rápido que volvía.

Después de bajar los huevos de la garganta llegamos al hotel, sanos y salvos. Y nos dimos cuenta que TODOS, absolutamente todos manejan igual de mal, no hay reglas. (Incluso para cruzar la calle es un quilombo). No hay semáforos para cruzar y los que existen nadie los respeta. No hay manos ni contramanos, manejar acá es un tema de valientes. En una ciudad donde hay cientos, miles de motos, bicicletas, taxis bicicletas, taxis motos, taxis comunes, autos, combis y colectivos. Todos tocando bocina para indicar “acá estoy, correte que no freno”.

Otro dato de color, no menos importante que el tráfico, es que hace frio, mucho frio si tenemos en cuenta que veníamos de estar en malla en Hua Hin. Hacía mucho frio. Nos pusimos todo el abrigo que teníamos encima.

El primer día dimos una caminata por la locoidea ciudad que nos encantó. Motos por todos lados, Bangkok es un poroto al lado de Hanoi y aparentemente todo se profundiza en Ho Chi Minh, pero de eso nos enteraremos después. En la caminata, una de las primeras cosas que hicimos fue sumar unos gorritos divinos que verán en las fotos parar taparnos las orejas.

Hanoi es una ciudad ruidosa, con mucho smog, muchas motos, mucho de todo. Es una ciudad de muchos.

Dimos una vuelta y para cruzar dimos un par de vueltas manzanas antes.

Como el hostel estaba en el barrio viejo (un especie de San Telmo), había agencias de turismo por todos lados. Los platos fuertes son Ha Long y Sapa. Hicimos un city tour por Hanoi. Fuimos al Palacio, a la casa de Ho Chi Minh, al mausoleo de Ho Chi Minh, a la pagoda de un solo pilar, al Templo de la Literatura, comida vietnamita mediante.

Ni bien llegamos habíamos sacado tickets para ir a ver un espectáculo de las Marionetas del Agua, muy famosos por estos lares y que la UNESCO llamó uno de los bienes inmateriales de la humanidad. Fuimos a verlos y nos gustó mucho. Mucho. Si, son marionetas en el agua y van representando distintos mitos vietnamitas. Surgió aproximadamente hace unos cuatro siglos cuando hubo unas inundaciones muy grandes, y cuando todo era agua, ellos vieron un escenario. Gente linda los vietnamitas, nos gustan mucho.

Precioso y locoide Hanoi. Costó irnos.

pd: Es mucho más complejo de lo que se ve en el video
pd2: El choque más grande fue llevarse puesta una moto pero sin daños :)

martes, 3 de enero de 2012

Perlitas de Tailandia

Las tailandesas son menos bonitas que las malayas.

Los malayos son más bonitos que los malayos.

Cuando una chica se sienta en la parte trasera de una moto, va con las piernas de costado.

Siguen los cospeles de subte.

Continúan manejando por la izquierda.

Ya no todo el mundo habla inglés, pero la mayoría las calles están en 2 idiomas. Es fácil reconocer el inglés, tiene el alfabeto que conocemos, el otro es MUY raro.

A no asustarse por las zonas que aparentan ser feas, es seguro.

Los tuk tuks son un medio de transporte divertido, al principio da vértigo que se manden por cualquier lado (incluso contramano o girando sin avisar, aún cuando viene un bondi), de todas formas mantienen algún orden que desconocemos.

El budismo se nota por todos lados.

Aman al Rey. Las fotos y banderas están a la par de los budas y los wats.

Están muy orgullosos de nunca haber sido colonia.

Las frutas son riquísimas. Y los bichitos de mar también.

Lo que serían los subtes nuestros, son los sky train thai. El trasporte público va por arriba, no por abajo.

Los escultores son una maravilla. El trabajo que tienen con la madera, la piedra y el mosaiquismo es fascinante.

Hay muchísimas autopistas.

No tocan bocina por más que hayan estado parados media hora en una esquina por el tránsito (cosa que sucede frecuentemente).

Los taxis cobran por km y por tiempo (sólo cuando van a menos de 6 km por hora).



y de yapa:

(un fragmento de I will survive en el subte)



tuk tuk ride (fragment)

Año Nuevo Exótico




Cuando reservamos el hotel, venía incluida la cena de fin de año. No era una cena, era una gala. El 31 nos enteramos que arrancaba a las 18.30 hs.y terminaba a las 22 hs. Nosotros obviamente pensamos: seguro se equivocaron o algo raro hay, ¿Quién empieza a cenar a las 18:30 hs?

Nos quedamos en la pileta hasta las 19:30 hs y cuando levantamos la vista no solo vimos que había gente comiendo de vestido largo y pantalones blancos, sino que algunos habían terminado y ya estaban los niños jugando en un escenario.

Nos bañamos rapidísimo, bajamos con nuestros atuendos para la ocasión a las 20:30 y nos dimos cuenta que éramos de las 3 mesas que faltaban. Una señora del hotel nos muestra toda la comida que había muchas, muchas cosas. No conocíamos casi nada de lo que había. Empezamos con unos bichitos de mar mezclados, un poco de fiambre (parecido al salchichón primavera), zanahoria rayada y una ensalada que parecía ensalada rusa.

Los bichitos venían con una salsita que hacía salir llagas en la boca de lo picante. Dijimos, bueno, al salchichón nos llamaron. Lo que pensábamos aceitunas verdes y morrón, terminó siendo chile verde y colorado, ergo, más fuego a nuestras bocas. Con la poca sensibilidad que nos quedaba, nos entregamos a la zanahoria y al símil rusa que en realidad tenía todo menos papa. Nos entregamos al arroz blanco.

Habiendo comido poco y con la boca en llamas, pasamos al riquísimo ananá de estos lares que es magnífico y no pica.

Después de ver algunos karaokes, recitar una poesía en thai y en inglés, de algunos sorteos (nos ganamos un vino!!!), nos dieron uno de esos globos con vela adentro para soltar al mar. Fue lo más lindo de todo. Más de 100 globos blancos muy grandes soltados al mar. Precioso. Media hora para babosearnos con lo que veíamos.

Todo lindo, pero no eran ni las 22:30. Asi que nos fuimos a un bar de gringos a tomar cerveza y a esperar la llegada del año nuevo. Vimos muchas personas bailando en lo que en principio parecía un caberet (camillas con vasijas de frutas, muchachas y muchachos haciendo golpecitos con la mano en la camilla y diciendo “come on with us” vengan con nosotros). Pensamos qué raro, todo al aire libre, todo en un bar abierto. Después de que algunos gringos fueron agraciados con algunos besos, al otro día nos dimos cuenta que eran las y los masajistas del lugar.

Nosotros seguimos tomando cerveza hasta que el 2012 llegó. Algunas cañitas voladoras, estrellitas y más globos blancos y ¡Felizzzzzzzzzzz Año nuevo!.

Dos días más de recupero, y nos tomamos un taxi por 200 pe argentos desde la puerta del hotel hasta el aeropuerto de Bangkok. Más de tres horas de viaje de por medio, una siesta en el aeropuerto, y nos embarcamos hacia el próximo destino: Hanoi, Vietnam.




y de yapa: 2 videítos:

¿ Que está pasando ?


99 white balloons (8)

Cerca de Hua Hin o el Hua Hin que no fue



Con idea de pasar año nuevo en una playita de esas paradisíacas que están en Tailandia, nos pusimos a averiguar cual quedaba cerca de Bangkok. Nos recomendaron Hua Hin, un lugar a unos 200 km donde el mismísimo Rey tiene un palacio. Reservamos un hotel y allá fuimos.

Media hora de taxi, 4 de combi. Nos bajamos, nos acercamos a un taxi y le decimos: queremos ir a este hotel. El don nos dice: eso no es Hua Hin. Alrededor había carteles de Hua Hin por todos lados. Nos dice, queda a 40 km. Uh.

Lo que empezó de una manera no muy agraciada, terminó gustándonos.

Frente al mar, el hotel tenía una pile re linda y era súper cómodo. Un barcito frente al mar nos alimentó a puro camarón y calamar los 3 días que estuvimos. Un día fuimos a la playa (a 4 km del hotel) en bus, otro en bici. Alquilamos las bicis y estuvimos todo un día recorriendo, llegamos a la parte no tan turística y nos encontramos con el proceso del secado del pescado. Nada de hornos, nada de químicos. Un montón de redes metálicas con marcos de madera puestos al sol y ese es el misterio artesanal del pescado seco. Que está en todos lados.

Pudimos ver que las rabas son distintas. A saber, acá se fríen los tentáculos del calamar también, y el rebozado se hace en cereales, no en harina o pan rallado. Y se comen más con kétchup que con limón. Faaa que observadores que somos con las rabas, seguiremos haciendo un detalle de todas las que nos encontremos. Y los camarones son lo más también. A pura raba y camarón!

Nos hizo bien el parate del lugar cerca de Hua Hin que no sabemos cómo se llama. Necesitábamos frenar un poco la marcha, sacar el pié del acelerador, descansar, dormir, conversar. Para poder seguir más despiertos el recorrido.

lunes, 2 de enero de 2012

Fotos de Bangkok

Hola, sabemos que estamos en deuda con las fotos, pero son muchas (aún después de la limpieza).

Vamos a seguir limpiando para que sean un número aceptable y después las subimos.

Besos

Update: ya estan :)

Mercado flotante



Nos habían sugerido que para visitar el Mercado Flotante contratemos un tour porque es muy difícil llegar y muy costoso ir en los barquitos. Asi que hicimos caso.

A las 5 de la mañana nos despertamos, viajamos hasta el lobby de un hotel donde nos pasó a buscar una combi. Después de levantar a otras personas por otros hoteles, a las 8 y media, nos empezamos a acercar al mercado flotante. Como buen tour paramos en 3 o 4 lugares para comprar cosas que no compramos. En la primer parada aprendimos como se hace el azúcar de coco, super interesante (lástima que a las 8 de la mañana y sin desayuno no nos interesaba mucho).

Tomamos barquito una media hora por el delta, vimos distintas casitas y nos acercamos ahora si al mercado flotante.

Si bien podíamos caminar una parte de él por la orilla, decidimos tomarnos una canoa por un módico precio que nos llevó a recorrer el mercado flotante. Son canales del tamaño de una calle donde pueden entrar hasta 3 canoas en el ancho sin problema alguno y hasta 5 canoas como en nuestro caso, donde el muchacho que manejaba la canoa iba agarrándose de las otras canoas para moverse por momentos… al igual que todos los que estábamos allí.

En las fotos del mercado que venden por todos lados, se puede ver canoas con frutas, verduras, comida y flores. Lo que nosotros vimos era sombreros, buddhas para souvenir, ropa. Las canoas con comida iban desde las que venden los coconuts (fieles compañeros los cocos), y frutas, hasta otras canoas con una especie de parrillas donde se hacen una especie de brochettes, canoas con garrafitas con ornallitas con ollotas arriba con sopas. Y mucho souvenir. Había más turistas que locales, más cámaras que frutas y más for export que La Boca un domingo. Igualmente era lindo de ver.

Ayutthaya



Ayutthaya fue construida en 1350 y era la capital del Reino de Siam, luego de una invasión birmana en 1767, la capital se traslada a unos kilómetros de lo que hoy es Bangkok. En todas las fotos que vimos de ayutthaya, se veían ruinas, algo similar a lo que vemos desde bs as sobre las ruinas de san Ignacio. Que vemos? Ruina de acá, ruina de allá. Nos esperábamos una puertita y toda Ayutthaya junta en un predio cerrado. Ignorantes.

Se llega desde Bankok en una combi que tarda una horita. Nos dejó en el cartel que imaginábamos, pero lo que había después del cartel, no eran ruinas, era una ciudad, con colectivos, tuk tuk, avenidas, negocios, casas, calles. Una ciudad. Y las ruinas?

Caminamos como un kilometro al rayo del sol y dimos con un lugar donde hacían unos tours en bicicleta, averiguamos el precio y estaba for turists, pero nos dieron un mapa de las ruinas y con el mapa nos fuimos. Mucho calor. 12 del mediodía. Vimos una, famosa por la cabeza del buda enredada en las raíces de un árbol, dimos vueltas por ahí. Guauuu que grandes que son, claro, era la capital! No iba a ser un pueblito.

Sacándole fotos al buda del árbol, nos quedamos sin pilas en la cámara. Salimos fuera de la ruina, donde están los puestitos y no había pilas. Caminamos un km para dar con 4 Panasonic que permitirán sacar fotos y volvimos al buda. Es precioso.

Nos dimos cuenta que no podríamos hacerlo solos caminando al rayo de sol a las 13 hs. Luego de negociar el precio con un tuk tuk, nos lleva a las otras ruinas. Lo que queda de lo que fue Ayutthaya es lo que está hecho de piedra. Budas en piedra, algunos enormes, algunos que solo tienen partes de su cuerpo… Ayutthaya es muy lindo. Muy grande. Muy impresionante.

A la salida, como solo habíamos desayunado y ya eran las 5 de la tarde, fuimos por unos fideos de arroz (noodles) en un lugar que nos había recomendado Mr. Ron, el hostel man. Y más después, nos aventuramos a la feria de enfrente donde había toda clase de cosas para comer, incluyendo gusanos de seda, saltamontes, fruta, cosas que no sabemos qué eran. Nos animamos con algunas frutas que no habíamos probado todavía, con unas bolitas con un proceso de cocción muy complejo que estaban buenísimas y venían de muchos sabores.

Panza llena, corazón contento, ojos satisfechos (muy). Vuelta a Bangkok.



Y de yapa:

Zona de Siam y shoppings

(Otro post sin foto? Que nos anda pasando?)

Antes de ser Tailandia esta tierra era el reino de Siam. Hoy Siam es una estación de metro donde se puede combinar entre muchas líneas, esto .lo transforma en un paso obligado de miles de personas por días.

Aprovechamos como en cada ciudad a refugiarnos en los shoppings cuando el calor de la calle se vuelve agobiante o cuando no tenemos suerte con la comida que hay en la calle y nada nos tienta.

Son caros, plagados de gente e incluso hay uno que es una especie de laberinto. Entramos en ese porque tiene muy buenos precios de electrónicos (es cierto, podemos dar fe). Y una vez que entramos no encontrábamos las escaleras para bajar. Es raro sentirse encerrado en un lugar con miles y miles de personas regateando por un celular o una cámara.

Vistos desde afuera son mucho más bonitos que desde adentro.

Khao San Road (or the Hangover part II)

(JA, esta va sin foto)

Una tarde, después de dar un par de vueltas, decidimos ir a Khao San Road. Esta calle es famosa por la joda que hay en ella, al punto que tiene remeras con la insignia “Khao San Road-Bangkok”. La calle en cuestión queda bastante alejada, entonces nos fuimos en un taxi desde el centro que tardó como 30 minutos (después descubrimos que podríamos haber tomado el barco hasta la anteúltima parada y pagado mucho menos).

La calle de unas 5 cuadras, es una de las principales calles de joda de BKK. Tiene hostels, bares, feria de ropa en la calle, puestos callejeros de comida, vendedores ambulantes y todo lo que una calle con joda podría tener.

Después de mirar un poco decidimos dar rienda suelta a algunos de nuestro más bajos instintos y nos compramos algunas remeras, no muchas ya que aún nos resta bastante tiempo de viaje. Así que sólo fueron 6 remeras. :)

Decidimos sentarnos a tomar algo viendo la calle que es un espectáculo en sí misma. Se puede comprar desde una réplica de un traje Armani hasta los anteojos Ray Ban más truchos que alguna vez vimos. Mientras tanto te podes hacer un tatuaje o seguir con la vista a alguna chica (o chico) de falda tremendamente corta y tacos muy altos que sube a un departamento de la zona a andá a saber qué.

Como buena calle turística de Bangkok no falta el masaje, estaba plagado de turistas en camillas recibiendo toda clase de masajes mientras se bajan con una mano una cerveza y con la otra miran el celular. Esto pasa en la mitad de la calle.

Tal cual sucede con los manteros de Florida, cada un rato se corre la bola que viene la policía y esa calle intransitable de pronto queda limpia y con un par de patrulleros, y al rato todo vuelve a empezar.

Definitivamente es una calle para ir a la noche en búsqueda de joda. Pero nosotros estábamos cansados con pocas horas de sueño encima, así que cuando salió la luna, nos fuimos pal hostel.