domingo, 29 de abril de 2012

Thailand y sus playas, wow!

 

Después del recorrido que habíamos planeado y no planeado, quisimos terminar el viaje tirados panza arriba, tomando un coco o una birra en “el paraíso”.

Para eso, habíamos pensado poder quedarnos en un solo lugar 10 días y de ahí tomarnos barquitos para ir a las playas.

 Resulta que no pudimos. Asi que lo que iban a ser 10 días sin armar y desarmar mochilas, se convirtieron en el mismo tiempo, pero cambiando 6 veces de lugar.

 Paramos en Krabi town, después de un vuelo desde Bangkok.

Krabi town es amable, parece un pueblo con mucha vida, centro de los barquitos que llevan a lugares lindos.

Tomamos dos tours de todo el día (bueno de medio día porque cuentan de 10 a 4).

Primero fuimos a “four island”. Hermoso. el barquito nos fue paseando por cuatro islas (cuac), una más linda que la otra. El agua, más cristalina cada vez. En un momento nos llevamos la cámara de fotos al agua, altura hasta la cintura. Veíamos nuestras patas, los peces y la arena blanca. Bellísimo!!!!

Al otro día, seguimos entusiasmados con los tours y nos fuimos para la afamada Phi Phi. Esa isla que tiene la playa Maya Bay donde se filmo la peli “La Playa” y que es el paraíso mismo. Son dos islas, una en la que se puede dormir, otra agreste que solo se puede visitar o acampar con el permiso del cuidador del Parque Nacional (las dos son parque nacional junto con un par más, como la Chicken, Mosquito, Bambú y así).

Phi phi tiene el agua más turquesa que alguna vez hayamos visto. De más está decir cuál fue el plan. Tirarnos cual lagartijas en la arena, cada cinco minutos ir al agua. Comer, tomar y de vuelta a lagartijear, aguar y así.

   


Después de 3 noches en Krabi, nos fuimos. Primero pasamos unos días en Phi Phi y después otros en Railay, después volvimos a Krabi. Como los alojamientos no sobraban, dormimos en Railay en dos lugares diferentes, a Krabi volvimos siempre al mismo hostel y el Phi phi dormimos en unas cabañitas muy lindas.



El plan fue: descansar todo lo que podíamos, pero sinceramente no lo logramos, porque las hormigas nos seguían picando, entonces nos decían que dos kilómetros más para allá había una playa más linda, y allá íbamos y asi sucesivamente, que la vista desde arriba del cerro era mejor, y allí íbamos...


La cuestión es que nos encantó!!!!!!!! Y que el agua thai se zarpa.

En Phi phi, Ana buceó con tiburones y se pego un cagazo padre. Los dos hicimos snorkel y Ser se acordó de su profe de natación, Gonza.

La noche merece unas líneas aparte. Phi phi además de ser el paraíso hecho lugar, de noche es el centro del reviente infernal. Cómo sería un reviente bien reventado. Se empieza a las seis de la tarde comprando un “balde” en las mesas que sacan a las calles. El balde de distintos precios y tamaños puede tener, por ejemplo: vodka, gin, ron, whisky, coca. Todo en tamaño petaca para ser mezclado en esos recipientes que en la infancia usábamos para hacer castillitos en la arena. Los negocios de tatuajes no cierran por la noche, asi que ese es el momento en el que más llenos están. O sea; te agarrás una terrible borrachera y después al tatuador derecho. También podés hacer una parada intermedia e ir a los bares que se ponen sobre la playa que tienen shows de fuego, música al mango y luces de colores. A la mañana siguente, caminando por la calle, vimos un montón de gente con gasas en el cuerpo post tatuaje… nos quedaron las ganas de preguntarle al menos a uno, si realmente sabía qué se había tatuado, pero nos pareció que era fuera de lugar. 

Imperdible, camarones hasta reventar, playas paradisiacas, coco, cerveza, joda a la noche. Una buena manera de terminar la maratón.



domingo, 19 de febrero de 2012

Kathmandu

(falta la imagen, internet a veces no quiere subir fotos)

Por qué es tan difícil hablar y escribir sobre Kathmandu?

Hay quienes dicen que nos constituyen palabras, hay quienes dicen que nos constituye materia, hay quienes dicen que los sentimientos son lo más representativo que tenemos.

Kathmandu es materia, es sentimiento, es cuerpo y es edificio.

(Están hablando de fasssoo, comentario de Serge)

Así como las banderas a las que sacamos mil fotos, los colores de Nepal son 5: aire, fuego, agua, tierra y éter. Y todos estamos compuestos por los cinco. Así como los mantras escritos en las banderas que cuelgan en las alturas para que el viento los haga pasear por el aire, nosotros nos sentimos un poco bruma en Kathmandu. Está en todos lados, sin estar en alguno en particular.

Kathmandu tiene ese no se qué que no se puede poner en palabras. Tal vez sea ese frío intenso, o la tierra de las calles, o la bruma espesa de la mañana, o las montañas tan altas, o los mantras por doquier... tal vez sea por eso junto.

Al igual que en Vietnam, nos sentimos distintos. Porque no está suavizado para el turismo. No está tan preparado, no está tan for export. Si bien hay muchos negocios de muchas cosas... en los templos se respira ese aire que pone en jaque al mejor alfabeto y a las palabras más delicadas.

Ni bien llegamos al primer templo, al ver los ojos de buda en la altura con las banderas, Ana se puso a llorar. Había un muchacho en la feria de la entrada que estaba tocando el violín. Obviamente nos preguntó de dónde éramos. Buenos Aires, Sudamérica. Very far, my friend. Oh Yes, pero esto es tan bonito que vendría mil veces más. Querés comprarme un disco? Un violín? No puedo, todavía no puedo con lo que estoy viviendo. Y el tipo me dice: la música y este lugar genera esas cosas. Se sonrió, nos miró y se fue.

Nepal conmueve, o al menos la conmovió a Ana. Que nunca le gustó el frío, que nunca le gustó la bruma, que nunca le gustó la oscuridad. Todo eso junto. Y todo eso mágico.

Itinerario de viaje

Desde Varanasi nos tomamos un tren nocturno a Nueva Delhi, viajamos en primera cual buenos turistas y viajamos súper bien. Al llegar a Delhi, nos pasó a buscar nuestro guía nohabloinglés, nos llevó a su casa donde su hija nos cocinó y al ratito al aeropuerto a tomar un vuelo por Jet Airways. Según nuestras averiguaciones en Google, es la aerolínea india bajo costo y la más peligrosa. Según nuestras averiguaciones el aeropuerto de Nepal es uno de los más jodidos del mundo, porque está en el medio del valle de Kathamndú, en un valle en medio de los Himalayas. Cuando ves la pista, no se puede dudar o te la pones contra alguna montaña.

Haciéndonos los superados, al avión nos metimos. Casi llegando empezamos a sentir un poco de… turbulencias - qué lindo. Pero llegamos bien y dijimos, joya! El aeropuerto es pequeño, simple, con un estilo Las Toninas importante. Machimbre y alfombra marrón. Pagamos la visa y salimos pa’ fuera.

Nos estaba esperando un taxi que nos llevaría al hotel. Todo genial. El asunto es que el don empieza a manejar para el hotel y adivinen qué? Toda la ciudad una boca de lobo. Después nos enteramos que como la electricidad la provee India, después de las 7 y media de la tarde (que para acá ya es de noche hace rato) se corta la luz. Así que andando por calles de tierra, precipicios y sin ninguna luz, después de un rato llegamos al hotel.

En el hotel pensaron que éramos sherpas y nos dieron una habitación en el último piso (7 pisos por la escalera). Muy divertido hacerlo cargando las mochilas. Lo interesante era que la situación nos hacía pensar dos veces antes de salir. Y a la asiática, Ana cargando dos mochilas, Sergio y el chango del hotel, una. Puffff

Después de dormir con MUCHO frío y bien tapados nos dispusimos a salir a recorrer la ciudad. Al revisar bien notamos que una ventana estaba abierta de par en par (claaaa, así es muy fácil tener frio, je).

Pedimos un mapa y al marcar los primeros puntos de la ciudad donde pensábamos ir caminando, un señor nos saluda y nos dice que es nuestro chofer. Excelente!!! Ahora sí, fuimos a los mismos lugares que pensábamos ir pero en auto. Por un lado la ciudad era extremadamente grande para recorrerla a pie y el mapa lo bastante berreta como para asegurarnos unas horas de estar perdidos.

El primer lugar donde fuimos era el monkey temple (no volveremos a explicar el título). Después de subir unas cuantas escaleras (como le gustan esas porquerías a los nepalíes) llegamos a un lugar hermoso. Una estupa con los ojos de Buddha mirando el valle. Un par de ojos a cada lado, sumando cuatro pares. A su alrededor hay unos cilindros que tienen un mantra tibetano de protección. Las personas pasan haciendo girar los cilindros como si estuvieran rezando el mantra. La jodita es que adentro del cilindro hay unas escrituras que contienen ese y otros mantras escritos, cientos y cientos de veces. Así que con uno giros la persona es como si rezara miles de mantras.

El lugar transmite una paz increíble, lleno de gente del lugar y monjes que van a ese punto a rezar. Entre los ojos hay una nariz, que en realidad es el símbolo nepalí del 1, esto implica la unidad. De fondo se escuchan rezos de las personas, mantras de algún que otro templo o de algún vendedor que está queriendo vender su cd de mantras. Desde arriba se ve la ciudad (o al menos hasta donde la bruma nos permite ver). Y se ven cientos de banderas de muchos colores colgando hacia la estupa.

Luego de quedarnos en ese lugar como embobados simplemente observando todo, nos fuimos la una ciudadela dentro del la ciudad que es patrimonio de la Unesco. Las casas están hechas en madera con estilo mongol y tienen más de 300 años (las más nuevas). La gente vive ahí como en un cuento de hadas o como en una película al mejor estilo del tigre y el dragón.

Como Kathamandu no produce casi nada (muchas de las cosas son importadas), los pocos ingresos que tienen son a partir del turismo. Nos dimos cuenta que una entrada a esa ciudadela valía 75 pesos cada uno. Lamentablemente no teníamos ese monto en rupias nepalíes y un guía muy amablemente nos invitó a retirarnos de la ciudadela o comprar el ticket. Como ya la habíamos recorrido nos fuimos muy amablemente. El tema es que nos hacía salir por el lado contrario por el que entramos, así que tuvimos que hacer tiempo, separarnos y esquivar al guardia para poder volver al auto ;)

Cansados entre el viaje, las caminatas, levantarnos temprano, nos fuimos a ver la estupa llamada Bouda. Es una versión gigantesca de la estupa del monkey temple. Mucho más poblada, pero no menos bonita. En esta la gente puede subir a un primer nivel y recorrerla desde una galería que permite ver a la gente haciendo girar los cilindros. Paramos a comer una veggie burger en una terraza cercana con vista a Bouda. Aprovechamos para leer nuestro librito de introducción a las costumbres nepalíes.

Unas horas más tarde volvimos al hotel, no sin antes recorrer un poco la zona. Los negocios siguen un patrón bastante particular: Negocio de platería, lugar para comer, venta de equipo de escalada, venta de equipo de escalada, venta de equipo de escalada, platería, escalada, chucherías, escalada. Y así se repite infinitas veces. En los negocios de escalada se consiguen cosas truchisimas, otras copiadas de buena calidad, algunas originales de buena calidad y por último algunas excelentes. Los precios van subiendo según la calidad. Aprovechamos para equiparnos para el frío de Londres ;)

Ya cuando nos estábamos por acostar, aparece nuestro querido chofer y se dio la siguiente charla:
- Chofer: quieren ver el amanecer en las montañas mañana?
- Nosotros: siiii
- C: Ok, 4am los paso a buscar
- N: upssss .. ok, nos vemos a las 4am

Después de dormir muy poco a las 4am estábamos abajo esperando al chofer que nos llevó una hora a las afueras de la ciudad. Por caminos de montaña donde sólo podía pasar un auto (aunque era un camino ida y vuelta). Ahí subimos hasta el mirador de unas cabañas que están ubicadas en una colina con una vista envidiable. Esperamos muertos de frío hasta que empezó a amenazar el sol. Ahí empezamos a ver que lo que nos parecían nubes altas en el cielo, no eran más que las siluetas de las montañas. IN CRE I BLE el amanecer que vimos ahí. El sol empezó a salir muy alto, evitando las montañas. Duró un rato y luego las montañas se desvanecieron por la bruma, dando paso a las terrazas de cultivo aprovechan a cultivar lo poco que crece ahí.

Unas horas más tarde y té de masala de por medio, seguimos paseando por la segunda ciudadela de la ciudad y viendo distintos lugares hermosos. Desde un barrio donde la gente vive vendiendo sus trabajos en cerámica. Se ve a todos trabajar en comunidad armando, cocinando, vendiendo los productos. Uno más bonito que el otro. Nos imaginamos un lío traer los algún cacharro, así que nos quedamos con las ganas.

Agotados volvimos a la ciudad donde nos dedicamos a mirar todo lo que pasaba a nuestro alrededor. Es una ciudad extremadamente ameno y simple… y eso le da una belleza particular. Al otro día era nuestro último día en Kathmandu. Aprovechamos para hablar con la gente del hotel que fueron (después de los de Bangkok), los más amables anfitriones que tuvimos). Nos escribían poemas, nos regalaron un té verde orgánico nepalí, nos contaron sobre sus vidas, gente simple y muy afectuosa.

Definitivamente Nepal es un destino para volver y hacerlo con más tiempo y quedarse simplemente viviéndolo e ir un poco más a los pies de la montaña para poder disfrutar del excelente paisaje todos los días, todo el tiempo.

viernes, 17 de febrero de 2012

Las enseñanzas de Dobay



Dobay fue nuestro guía en Varanasi y fuimos muy afortunados en poder contar con él, y que él nos cuente.

Por varios motivos, el primero es que maneja un inglés amplio, es decir, sabía ingles y lo usaba, lo cual nos permitió tener largas conversaciones, te de masala mediante, por fuera del vocabulario turístico que podría sintetizarse en el how much, buy me please, see my shop, come on my friend please buy my, no thank you no thank you.

Dobay es lo que conoceríamos como un Monje en occidente, pero que en India es un Brahmin, la casta más elevada dentro del sistema de castas. Como no entendíamos la onda casta, le pedimos que nos explicara más.

Hay cinco castas y generalmente uno nace y muere en la misma casta, y forma parejas con gente de la misma casta.

La mejor posicionada es la brahmin, que sería la casta espiritual, los maestros del hinduismo y budismo, quienes cantan los mantras, los santos (que serían la imagen que tenemos de monjes nosotros). Los que están dedicados a la espiritualidad.

La segunda casta son los parientes del Rey y el rey mismo. De estos no sabemos mucho, pero intuimos que están ahí medio al pedo. Una anécdota del rey es que a pesar de que fueron destituidos los reyes cuando Indira Gandhi asume el gobierno en el 47, siguieron teniendo un rol político y de memoria. India eran 22 reinados, cada una de las ciudades que visitamos era un reinado. La cuestión es que después de no sabemos qué año, el don Rey ya no corta ni pincha, no tiene función política ni económica, pero vive ahí. Fuimos a ver un palacete que en ahora funcionaba como una casa de artesanías gigante y tiene unas escaleras largas, de mármol y con alfombra roja. Dubay nos contó que cuando el tipo sale a dar una vuelta, lo hace en elefante y con escoltas, y que si está el, solo él puede subir por la alfombra roja.

La tercera casta son los Business. Entre la segunda casta y la tercera, hay mucha mucha diferencia. Hacer negocios está mal visto en general, ya que no hace al bien común, sino para su propio bien, dicen que es egoísta e improductivo. En esta casta entra tanto el feriante, el verdulero como los guías y los de los paquetes turísticos. Todo aquel que infle precios.

La ultima casta es la de los “laba baños”. En palabras de Dubay “podrían no existir”, “sus funciones son impuras”, “no tienen educación”. Nos contó que la educación pública es mala y que la privada es buena, pero que “los niños no van a la escuela porque no tienen buenas familias”. El muchachito que nos llevó en la barquita, nos dijo “desde los 10 que trabajo en el Ganga, no me da la cabeza para estudiar”, “voy a estar en el Ganga como todos los que estamos acá”. La justificación de estas personas sobre su pertenencia a la casta es bastante terrible. También nos dijo “es natural, alguien lo tiene que hacer”. Ante las preguntas de cómo pueden cambiar de casta, Dubay nos dijo: si siempre están pensando en lo de todos los días, en comer, en mendigar, cómo van a poder ir más allá de eso? Como van a llegar al nirvana?”. Imagínense nuestras caras al escuchar esto. Cambiamos de tema.

Por otro lado, nos dio una serie de indicaciones para tener “good karma” (con tono muy solemne). Según nos contó, hay dos karmas, el bueno y el malo. En el hombro izquierdo hay alguien que nos anota el mal karma en un omóplatos, y en el hombro derecho hay otro alguien que nos anota el buen karma en el otro omóplato. Por eso cuando ven a alguien con un hombro más alto que el otro, saben qué karma tiene más alto. El point es tener el good karma lo más alto posible, y para esto hay una serie de cuestiones a cumplir:
- Ser vegetariano es buen karma.
- Meditar y hacer yoga antes del amanecer es buen karma.
- Ayudar y trabajar en los templos sin cobrar es buen karma.
- Ante la pregunta de si limpiar la casa es buen karma, nos dijo, normal karma, hay que hacerlo.
- Ayudar a los demás es buen karma.
- La comida animal es mal karma (huevos incluidos), solo los lácteos son permitidos.
- Los business son mal karma.
- Los ruidos fuertes son bad karma.
- Conversar y registrar al otro es buen karma.
- Ser egoísta es mal karma.

Nos contó que para ser un brahmin 100% hay que levantarse a las 4 de la mañana, meditar, hacer yoga. Mientras que él hace eso, su mujer hace un mandala en la puerta con tiza para la buena fortuna, salpica la puerta con pintura roja, se baña y prepara el desayuno. Todas las mañanas. De todos los días. Hacer yoga antes del amanecer es bueno porque “el aire está más limpio”.

Cómo consiguen pareja los brahmines? Se contactan con otras familias de la misma casta y tienen entrevistas. Ante todo, le preguntan a qué libro sagrado siguen (hay varios libros sagrados), cuáles son sus dioses predilectos, cual es la educación, qué tipo de yoga hacen, y así, todo todo todo. Y recién ahí, si pasan esas entrevistas, se conocen los futuros conyugues. No antes. Los matrimonios los arregla la familia. Y si hay algo que no va, no hay casorio. Los policías son muy mal vistos por Dobay: “si en la entrevista dicen que es policía, no hay más conversación, a los policías no se los incorpora a la familia, que se queden con su familia policía”.

Si bien Varanasi es una ciudad hermosa desde varios aspectos, nos encantó poder disfrutar el tiempo con nuestro guía.

Gracias Dobay

domingo, 12 de febrero de 2012

Varanasi o Veranes



Varanasi es una de las ciudades más antiguas de la India ( y según dicen algunos, una de las ciudades más antiguas de la humanidad ). Un aura espiritual la recorre en cada calle.

Llegamos luego de una noche en un tren nocturno de la India (la calidad de los trenes es superior a los de los vietnamitas en un 127%). Allí nos esperaba un guía con cara de pocos amigos que nos llevó al hotel para que dejemos las valijas, hacer el checkin y arrancar la mañana. Este ritual se volvió costumbre tanto en la India como en Nepal.

Como primera parada tuvimos un templo dedicado a Shiva. Fue una suerte que nuestro guía (que al final resultó ser un GROSO) fuese hinduista, ya que nos hizo una buena reseña y explicación sobre cada uno de los dioses, semi dioses, elementos y objetos que estaban en el templo. El templo quedaba en el medio de una ciudad universitaria. Los estudiantes pasaban por el templo antes de ir a una clase ya que uno de los ritos era pedirle a Shiva que limpie su cabeza de conocimientos para poder adquirir nuevos.

Una vez que terminamos de caminar por ese templo y por la ciudad universitaria nos fuimos al atardecer a visitar el Ganges (se me pianta un lagrimooooon). El Ganges o Mother Ganga es un río sagrado que baña las costas de Varanasi. A su orilla están los Baths o escalinatas que sirven para muchas cosas. La gente en esos baths:

- Crema los difuntos y tira sus cenizas.
- Si la persona antes de morir era santa, simplemente tiran el cuerpo sin cremar.
- Construyen templos (de todo tipo).
- Hacen toda clase de ritos y rituales.
- Se sienta a meditar.
- Lava su ropa.
- Se baña para limpiar sus pecados.
- Hacen ofrendas a la madre Ganga.
- (entre otros)

Tomamos una barca manejada por un niño de 15 años que nos llevó a recorrer el Ganges al anochecer. Es un lugar precioso, místico. Lo recorrimos de punta a punta, pasamos también a la otra orilla (en época de lluvias no existe otra orilla). Hicimos nuestra propia ofrenda desde la barca. Una vez que anocheció nos fuimos a ver uno de los rituales que se hacen de cara al Ganges desde un Bath. Una serie de monjes cantan, hacen ofrendas, rezan y demás durante una hora.

Terminado el paseo por el Ganges nos fuimos a ver un recital de citara y tabla a un callejón olvidado, en la escuela de un lutier. Después nos dimos cuenta que la escuela estaba de espaldas al Ganges (a los pies de un Bath).

Agotados pero felices volvimos al hotel para descansar un poco y disfrutar de una cena y una cama. Peeeeero como siempre, nos acostamos tarde y nos levantamos temprano. Así que a las 5am ya estábamos arriba esperando a nuestro guía que nos llevó a ver el amanecer en el Ganges. La bruma era importantísima, la barca era la misma, pero la gente se multiplicó por cientos. A estas horas había mucha más vida en el Ganga. Pudimos ver todas las cosas que les comentamos arriba pero todas al mismo tiempo y nos dimos cuenta la importancia de este río sagrado para los hindúes.

El día siguió como todos esos días que amanecemos antes del amanecer, somnolientos pero sonrientes (=

Continuamos viendo las calles de Varanasi y sus infinitos recovecos. En el barrio musulmán vimos como hacían los saaris a mano en los telares. Y sin dar puntada sin hilo, Ana se compró uno. Ahora a aprender a ponérselo y a buscar una oportunidad propicia para hacerlo.

La cena fue el momento donde nos sacamos todas las dudas y más con nuestro querido guía Dobay, que pertenecía a la casta de los Brahamins (o los sacerdotes). Ya subiremos algunas de las cosas que nos comentaba este buen hombre.

Entrados en la noche nos fuimos a la terminal de trenes para emprender nuestra vuelta a Delhi donde nos esperaba el avión para Nepal. El tren se demoró 4 horas más de lo estipulado en llegar a la estación, así que nos divertimos mirando el andén y las cientos de ratas que había en él. No perdiendo la oportunidad de charlar sobre la India con el guía.

Agra (o la ciudad del Taj)




Agra es la famosísima ciudad que aloja al famosísimo Taj Mahal, ese edificio blanco que vemos en las fotos y que todas las estrellas posan con él de fondo. Por supu que nosotros también lo hicimos y lo pueden ver en las fotos (nos sentamos en el banquito donde se sentó Lady Di, fa).

Resulta que una vez hubo un Mahara de la dinastía mongol que se llamaba Shah Jahan, que reinó a mediados del milenio del 1600 y tenía varias esposas, a la usansa musulmana. Pero había una que quería mucho mucho mucho que se llamaba Mumtaz Mahal y que falleció dando a luz a su 14avo (no sabemos cómo sería en letras) hijo. El tipo era muy prolífico, no? Entonces don Mahara le construyó en su honor el famosisisimo Taj para que sus restos estén ahí. Por la motivación es también conocido como el Templo del Amor.

A la distancia o en algunas fotos, el Taj parece blanco parejito, pero no. Todos los dibujos y lo que parece pintura son incrustaciones de cerca de un centímetro (intentamos sacarles fotos pero fue muy difícil). Y lo que se ve de cerca blanco está todo esculpido con flores y con formas geométricas...

Ese día amanecimos a las 5 y media de la mañana para salir a verlo al amanecer. Llegamos a las 6 allá. Pero resulta que no abre hasta que ya amaneció. Está abierto desde el amanecer hasta el atardecer. Llegamos de noche, sacamos las entradas (caras caras) y nos fuimos a hacer la fila mientras iba aclarando. Las filas son 4, dos para locales y dos para extranjeros. Dos para mujeres y dos para varones. Aún cuando en la fila de mujeres extranjeras había poca gente, el guía sugiere que Ana se mande a la de locales (porque era más good). Asi que primera en la fila. Ya desde que era de noche había un montón de guardias con escopetas muy grandes dando vueltas. Para entrar hay que pasar por dos cosos de esos que detectan metales, y te toquetean los y las guardias. Así que pasadas las situaciones indeseables según nos comentaron el por qué de eso es porque “Pakistan is not a good country” y después seguido de “qué bien EEUU” (imagínense nuestras caras).

La cuestión es que entramos casi primeros y por eso pudimos tener fotos poco pobladas. Es grande grande grande grande… y hermoso hermoso hermoso… todo de mármol blanco. Se calcula que trabajaron ahí cerca de 20.000 obreros (pero seguro que fueron más o los tipos eran como los dioses hindúes, con muchas manos y muchas cabezas, porque es tan grande que es muy difícil imaginarse cómo se pude hacer algo así).

Lo caminamos todo, nos pusimos unas bolsitas blancas en los pies (obligatorias) para no manchar los pisos, sacamos todas las fotos que pudimos y nos fuimos. Queriendo quedarnos solo mirándolo.

Otro punto interesante son algunos efectos visuales del propio Taj Mahal. En las puertas principales tienen una franja con el Corán que las rodea. Para que se vea parejo de todos lados, estas escrituras van incrementando en tamaño hacia arriba. Así que desde abajo se ve todo parejito. Algunas columnas parecen ser octogonales vistas desde lejos, pero desde cerca son redondas con piedras que dibujan sombras. Al ser de mármol blanco va cambiando de color con el color del sol, a la mañana es más opaco, luego amarillo y por último blanco radiante (casi imposible de ver directo). Los jardines que lo rodean le dan una sensación de lejanía particular, si uno puede verlo sin ver los jardines (como desde la puerta exterior), el Taj parece más grande, si se ven los jardines se ve mucho más chico (es muy raro, pero cierto).

Después de verlo y recontra verlo, nos fuimos por el desayuno atrasado (hace frío en serio y sin nada caliente, en ayunas hay un punto donde cuesta mantenerse en pie frescos y sonrientes). Y a descansar un ratito.

Al rato nos fuimos con el mismo guía que era un copado al Red Fort. El fuerte rojo es como todo fuerte rojo: rojo y grande grande. Además de ser hermoso, estuvo bueno porque pudimos hablar bastante con el guía y nos contó cosas de la vida y nos preguntaba cómo era en Argentina. Después de intercambiar sobre las modalidades de armar parejas, nos dice: Ojalá que en la próxima vida nazca en Alemania o en Argentina, donde existe el divorcio y donde uno puede elegir con quien casarse. Y nosotros le dijimos, pero no existen los hombres casados con varias mujeres a la vez. Y se nos quedó mirando como si no entendiera. De a poco nos fue contando muchas cosas, por ejemplo, la primera esposa debe consentir si el marido se quiere casar con una segunda, si la primera dice que no, él no puede casarse nuevamente. Y nos comentó que en los templos hay tantas parejitas, porque está prohibido verse antes del matrimonio o con alguien que no sea el prometido, asi que se van a los templos y a los lugares turísticos para besuquearse un rato. Nos comentó que hacía 3 meses el padre de una chica había matado a un muchacho porque la había visto y besuqueado sin ser su prometido y sin que su familia estuviera de acuerdo. Hacete el vivo, vos!

Seguimos visitando otros templos y tumbas, pero lo más divertido fue seguir charlando con el guía que era un copado y nos ayudó a entender un poco que es lo que pasa en la India, que para nosotros es tan difícil de comprender.

Detrás de uno de los templos, vimos pasar un río muy contaminado llamado Yamuna, es un río santo. Lo que nos llamó mucho la atención fue ver a un chico bañándose en el río, nadando y jugando. Ana le sacó unas fotos y el chico la saludaba desde lejos.

Otro lugar importante que visitamos fue el Monkey Temple (templo del mono), en realidad es un templo/ciudadela que por fuera parece el Cow Temple (templo de la vaca). Hay una gran cantidad de vacas que obstaculizan la entrada al templo. Una vez adentro empezamos a caminar y nos dimos cuenta por que se llama Monkey temple. Cientos de monos garroneadores de bananas. Las escalinatas nos fueron llevando a distintos lugares; los más particulares fueron unos piletones donde había hombres y mujeres bañándose o lavando la ropa. El agua era de un color petróleo y con un aroma muy fuerte. Nos sorprendió un poco ver esta imagen, pero luego en otros lados nos resultó muy natural.

jueves, 9 de febrero de 2012

Jaipur - o como un guía boludo puede hacer una ciudad fea



Tal como les habíamos comentado, tomamos un tour que nos llevó por distintos lugares, luego del city tour por Delhi salimos en un auto con rumbo a Jaipur.

El chofer hablaba un inglés a lo Roberto Kenedy (o un poco peor también). Nos llevó por rutas en buen estado, y después de unos 100 km, nos acostumbramos al tráfico. Una de las situaciones un poco extrañas era ver venir autos en contramano en una autopista, o frenar casi de golpe porque había vacas en el camino.

Al llegar a Jaipur, nos habían prometido un guía que hablaba castellano, nosotros contentos porque el inglés que se maneja es el turístico, o sea, no da mucho para entablar una conversación que salga un poco de lo usual, así que estábamos encantados con la posibilidad de poder conversar. La cuestión es que el muchacho nos dice, hola! Ahora vamos a andar en elefante, son 900 rupias por cabeza. A las 7 de la matina. Hola, y rupias juntas no se llevan bien, pero bueno, ahí estábamos.

Le comentamos que teníamos la vuelta en elefante ya incluida en el precio que habíamos pagado originalmente, ante lo cual nos encontramos con dos terribles caras, el conductor y el guía no estaban muy contentos, y eso que el conductor era el tío del flaco al que le contratamos el tour. Llegamos a Amber Fort (afueras) y nos dimos cuenta que para hacer la vuelta al elefante había que esperar media hora larga (nos habían dicho que si salíamos a las 6 de la mañana no teníamos que esperar), ante lo cual dijimos, no, gracias. Vayamos a las papas. Templo templo templo.

Empezamos por el Amber Fort, un fuerte muyyyyy grande con estructura musulmana-persa, nos sentimos como que estábamos en el castillo del Principe de Persia. Con el guía seguía todo mal, Ser tuvo una discusión de blanqueo con él que ayudó a sacar la bronca, pero no a sacar el mal humor. Resulta que el señor nos dice: la entrada son 600 rupias, y nos muestra una entrada del día anterior y válida por 2 días (o sea, la que sacaron otros como nosotros). Y se mete las 600 rupias en el bolsillo. Mal ahí. Dimos vueltas por el palacio, a esta altura ya hablábamos en un inglés de mierda (porque el guía hablaba un mal español y un pésimo inglés). El don, cada vez que se refería a los hindúes lo hacía con un tono medio pedantón y chistoso: ellos creen en cualquier cosa… una vaca es un dios!... y así... tampoco nos cayó bien eso.

Nota: La entrada la teníamos que pagar igual, sólo nos molestó el tema de que se quedara él con la plata, cosa que se lo recalcamos varias veces.

Pasamos de pasadita por el Water Palace (el Palacio de agua) y sacamos unas fotos, no se puede acceder a él y según nos dijeron está abandonado, pero tiene unos árboles perfectamente cortados con copas circulares, así que nos queda la duda. Era el lugar donde el rey de turno iba de veraneo, y sólo se puede acceder en barquito.

Seguimos con el observatorio. El observatorio de Jaipur es muy famoso, es como una manzana toda dedicada a medir el tiempo. Quien lo construyó estaba un poco obsesionado con medir los tiempos. De hecho, hay un reloj que solo tiene 2 segundos de medida mínima. O sea, hace mucho muchos años, el tiempo ya se media con una precisión terrible. El observatorio es precioso y todo es a tracción luz del sol sobre mármol y estructuras de cemento, alucinamos. Y con la medición del tiempo también viene la astrología, así que según la época del año, como pega el sol, en que cuadrante estás. Ludovika frente a esto, alucinaría o se quedaría sin laburo con su poesía.

Terminamos en la ciudad rosa, el City Palace (obviamente todo rosa) y el Hawa mahal. Nos contaron que cuando fue un rey inglés se enteraron que su color preferido era el rosa y por eso pintaron la ciudad de ese tono. Y ahora ya es símbolo de la ciudad.

Nos fuimos a descansar al hotel y a dormir… al otro día derechito para Agra.

Pd: El guía no recibió tip extra.

martes, 7 de febrero de 2012

Impresiones sobre la India



Como nos cuesta mucho escribir sobre la India y sobre Nepal, nos pareció una buena idea hacer un punteo de cosas antes de repasar el itinerario. Asi que queremos compartir algunas de las cosas y situaciones que nos llamaron la atención y nos dejaron medio perplejos.

- Que las vacas sean sagradas no es ninguna novedad. El gobierno las proteje y castiga a quien las lastime o se meta con ellas (incluso después de muertas).
- En su mayoría son hinduistas, siguen los musulmanes, católicos y budistas.
- Los hinduistas creen en varios dioses (principalmente tres): Brahma (Creador), Vishnu (Conservador) y Shiva (Destructor). Los tres son parte del un dios más general que algunos llaman OM.
- Muchos de los musulmanes con los que nos topamos parecen tener como principal objetivo ganar dinero a costa de los turistas, no nos cayó muy bien esto.
- El resto de los dioses son deidades que vienen de la familia de estos tres, o dioses dedicados a otros elementos o fenómenos más cotidianos.
- Es una sociedad de castas y saltarse de una a la otra es muy difícil (por no decir imposible).
- La sociedad es machista, se veía a la hora de las interacciones con nosotros. Ej: venían directo a ayudar a Sergé a cargar la mochila, mientras que a Ana no.
- Por otro lado, los hombres son re lanceros, se le tiraban a Ana sin inconveniente alguno.
- Entre ellos parecen bastante irrespetuosos, se hablan como si se estuvieran gritando.
- India está lleno de obras a medio terminar, la frase “la terminará el gobierno que viene porque en unos meses hay elecciones” es un clásico.
- Se pueden encontrar montañas y montañas de basura por cualquier parte de la ciudad, incluso en los ríos.
- No se ven muchas ratas ni ratones (salvo en la estación de trenes de Varanasi, donde eran mayoría).
- Si se ven ardillas y monos. Muchos monos.
- India está lleno de colores, se puede ver en las ropas, en las especias, en los edificios, en las calles, etc.
- Los olores son muy intensos, desde especias y picante hasta olor a basura o bosta de animales.
- La pobreza es muy grande, pero en muchos casos las sonrisas de las mismas personas también lo son.
- Los baños son de letrina en su mayoría.
- Tanto la riqueza y lujo como la pobreza son dos puntos extremos muy marcados. Hoteles de altísimo lujo con autos importados afuera y al lado gente viviendo en la calle sobre montañas de basura.
- Las bicicletas pueden trasladar cualquier cosa: Garrafas, personas, gallinas, cerdos, tarros de agua o leche, etc.
- Hay camellos en la vida cotidiana, se los ve por la calle tirando carros como en Argentina pueden verse los caballos.
- Los elefantes suelen ser más for-export, pero hay bastantes. Los más turísticos con la cara pintada.
- Los reyes y reinas vivían de una manera increíblemente ostentosa.
- A los reyes los llaman majaras.
- La comida suele ser especiada hasta la médula, no siempre picante, pero en su mayoría sí. Un ejemplo del condimento es que en plato de pollo son salsa, el pollo acompaña a la salsa y no al revés.
- La mayoría de las mujeres usan Saari.
- Las que están casadas llevan diferentes signos para indicarlo: Bindi en la frente, Raya roja en el pelo, arito en la nariz y anillos en los pies.
- Hay muchos ritos de buena suerte y en su mayoría intentan cumplirlos todos. Desde hacer mandalas con tiza en el piso de la calle frente a la puerta, hasta salpicar la puerta con pintura roja todas las mañanas.
- Los trenes son MUCHO mejores que otros que vimos (Vietnam), salvo que la primera y segunda clase sólo puede ser accesible por turistas o por menos del 10% de los Indios.
- En los restaurantes hay carta de panes.
- Todavía hay hombres con muchas mujeres.
- Aún se arreglan los matrimonios. Existe el divorcio pero es costoso y se ve como una deshonra a la familia.
- Conviven restaurantes limpios y caros con puestos de la calle donde bromatología se haría una panzada. Ahora sólo pedimos un restaurant limpio, no uno lindo.
- Los McDonalds existen y venden combos de huevo, pollo, pescado, etc (pero nunca conocerán el Big Mac).
- Fuimos a comer a la casa de uno de los guías, primero comen los invitados, después él y por último las mujeres y niños de la casa.
- Eructar, escupir haciendo todo el ruido posible, tirarse pedos, etc es más que común en público. Y mientras más fuerte y ruidoso, mejor.
- Tienen mucho miedo a los atentados, te revisan por todos lados (revisión de bolsos y cacheos son usuales en lugares públicos).
- Entre los hindúes y los musulmanes parece que está todo mal, hubo algunos choques entre distintos grupos. De todas formas los musulmanes con los que hablamos (guías), eran bastante irrespetuosos refiriéndose a los hindúes.

sábado, 4 de febrero de 2012

New Delhi - Que difícil escribir sobre la India



Después de hacer el video de los simpsons de "ya llegamos a la india" llegamos a Nueva Delhi.

El aeropuerto es bastante distinto a los que veníamos viendo, tiene olor a especias y mucha alfombra trabajada.

Nos encontró nuestro chofer que nos llevó a un hotel en una zona de central Delhi que metería miedo al más guapo.

Al otro día y luego de hacer un par de llamados, acordamos un tour por varias ciudades de India (Delhi, Agra, Jaipur y Varanasi) y un toque por Nepal (Kathmandu).

En Delhi arrancamos visitando el Templo de loto. El templo pertenece a una religión que unifica todas las creencias de las distintas religiones.

Ahí nos dimos cuenta que parte de lo que nos habían dicho sobre la falta de espacio privado era cierto. Son MUCHOS MUCHOS MUCHOS los indios. Por donde mires hay muchas personas, se empujan, es todo un caos.

El tráfico es un caos. Algunos ejemplos: En la ruta aparecen autos en contramano, vacas durmiendo en el camino, camellos o elefantes por la calle.

Luego fuimos a ver la mezquita y faro de Qutub Minar donde empezamos a ver un poco de piedra roja, que nos acompaño por todo el viaje. Ahí empezamos a notar que para hacer una tumba hacen FLOR de bolonqui. Son enooooormes.

Nos tomamos un rickshaw (o hombre-bicicleta que lleva varias personas atras) por el mercado de las especias (Chandni Chowk Market). Gran parte del peso de nuestras mochilas viene de esa visita.

India gate, una versión india del arco del triunfo. Un trazado de calles muy europeo, grandes avenidas, muchos parques. Una buena entrada de Nueva Delhi (cuando movieron la capital de Delhi a la Nueva Delhi). Los británicos se dieron los gustos en vida.

Luego seguimos recorriendo un poco de la ciudad pasando por alguna que otra tumba al estilo Taj Mahal y otros lugares más.

Nota al margen:

Es muy difícil escribir sobre la India, hay mucha pobreza, gente bañándose en lugares donde el riachuelo es un río claro y limpio. Eso contrasta absolutamente con los lugares increíbles.

sábado, 28 de enero de 2012

Ya llegamos a la India? Siii

Buenas!!!

Pasaron un par de días desde la última publicación. Desde ese momento pasamos desde Camboya hasta Tailandia (Sihanoukville a Bangkok) y desde ahí tomamos un vuelo a la India (Nueva Delhi).

Crónica del viaje:

- Desde Camboya a la frontera fuimos en un micro bastante decente, incluso el lugar donde paramos para comer parecía limpio.
- Después del almuerzo, no pudo arrancar porque se le quedó trabado el freno de mano. WTF!
- Gracias a un mecánico amigo todo se solucionó y una hora más tarde salimos para la frontera.
- En la frontera tardamos casi una hora y media en hacer los trámites de migración.
- Del lado de Camboya los carteles decían no a la prostitución infantil.
- Del lado de Tailandia decían no a la prostitución. (sutiles diferencias)
- En Tailandia nos cambiaron de micro a una combi muy chiquita donde tuvimos que entrar 13 personas y todos nuestros bolsos. Algunos viajaron MUY incómodos.
- El conductor estaba muy superado para ser conductor: A veces no miraba el camino, cruzaba las piernas, iba a 160km/h haciendo luces, casi se la pone cerca de 10 veces (es 100% cierto sin exagerar).
- Al bajarnos y luego de putearlo un poco nos tomamos un taxi que tuvo la amabilidad de modificar el reloj para cobrar el doble de lo que correspondía, ya no nos importaba, queríamos llegar.
- Hotel dulce hotel!
- La mezcla de todo más algo en mal estado que comimos nos hizo sentirnos muy mal.
- Al otro día, bañados, distendidos y todo eso, partimos para el aeropuerto (aún sintiéndonos mal).
- Nos tomamos el avión con ganas de vomitar y mareados hasta la médula.
- Al fin llegamos a la India, nos pasaron a buscar y al hotel.

Ahora si, nos podemos preguntar como Homero si ya llegamos a la India. La respuesta es .. Siiii!

A disfrutar esto que es extremadamente distinto a todo lo que vimos hasta el momento.

Namasté.

jueves, 26 de enero de 2012

Sihanoukville (o la Bristol camboyana)



Antes de ir a la India queríamos bajar un cambio en alguna playa, y los destinos posibles eran Koh Samet en Tailandia o Sihanoukville en Camboya.

Aprovechando los precios de Camboya nos tiramos por este último destino. La llegada no fue de lo más amable, ya que el micro que iba a tardar 8 horas se rompió a las 2 horas de haber salido. Y el chofer en lugar de llamar y que manden otro intentó seguir con sus consiguientes inconvenientes: Ir a 20 km/h, que empiece a largar humo dentro de la cabina, parar cada 15 minutos, etc.

Por suerte después de 8 horas de sacrificio, apareció otro micro (andaba bien aunque plagado de mosquitos que hicieron mella en la pierna de Sergé) y luego de 1 hora más ya está! Llegamos a la mitad del camino. NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

Ahí cambiamos de micro y tuvimos que esperar 2 horas más hasta que saliera y recién ahí poder arrancar hacia Sihanoukville. Resumiendo: Teníamos que llegar a las 3pm, llegamos a las 11pm.

Una vez que llegamos, tuvimos que lidiar con un problema con nuestra reserva hotelera, ya no nos importaba nada, queríamos una ducha y una cama limpia.

Al otro día si, a disfrutar de una playa paradisíaca, con poca gente y con muchas reposeras una al lado de la otra (vacías en su mayoría), donde te podías sentar a tomar un coconut por 1usd (o menos).

Los precios de Sihanoukville son un poco más caros que los de Siem Reap, pero no por eso son caros. Se puede comer muy bien por 5 usd los dos.

A la noche las reposeras se sacan y aparecen las mesas con velas que ocupan parte de la plata y parte del terreno ganado al mar cuando baja la marea.

Es un pueblo de playa donde hay muchos hostels, guest houses, pubs, barcitos, etc etc etc. La verdad que es muy bonito para ir a relajarse y disfrutar de unos días ahí. El agua es transparente y calida, es posible meterse hasta el cuello y verse los pies sin problema. O bien ver algunos pececitos nadar entres los pies.

En un momento pensamos ir a una playa más paradisíaca aún a 2 horas de barco, pero como era el año nuevo chino todo estaba más que ocupado. Decidimos caminar y recorrer las distintas playas, hasta que llegamos a una donde no había nada ni nadie. Era un placer estar ahí disfrutando del paisaje y del agua.



En el año nuevo chino se llenó de gente, parecía la Bristol en la 1era quincena de enero. Por eso hubo que salir a buscar nuevas playas, más vacías. A la noche volvimos a las playas más concurridas y vimos los fuegos artificiales que tiraban. Da mucha impresión ver fuegos artificiales durante horas y horas que no paran por toda la costa.

Nos quedamos 3 días completos hasta que conseguimos lugar en un bus que nos lleve a Bangkok. En este momento estamos escribiendo el post en el bus mientras el típico karaoke del bus nos acompaña. (=

Una posdata Camboyana.

Si bien los días fueron soleados, los lugares magníficos, las playas paradisíacas… Camboya duele. Camboya desgarra. Estremece. Las condidicones de vida aca son tan precarias como nunca habíamos visto antes. Los nenes son tan chiquitos y están trabajando que es tremendo. Las minas anti personas siguen haciendo desastres al punto que en cierto momento se hizo usual ver personas con partes del cuerpo mutiladas. Una parte del cuerpo está atenta a disfrutar, y la otra a registrar aquello que no queríamos ver y que por eso habíamos seleccionado los destinos más turísticos. Claro, que boludos, turísiticos significa también más poblados y con mas posibilidades de trabajo. Nos vamos de Camboya con ganas de irnos. Si bien nos gustó mucho, queda esa sensación de impotencia absoluta y rotunda con lo que aquí pasa. Y de ser turista en tierras muy pobres. Sin siquiera manejar el lenguaje, con imposibilidad de comunicarse.

Los templos del Imperio Angkoriano o Ankoroso

Para muchos son la octava maravilla del mundo, para otros es la construcción religiosa jamás construida, para algunos son la superficie con templos más grandes de todas las conocidas. Para nosotros las tres son justas.

Los templos de Angkor fueron creados desde el siglo VIII al siglo XII y son un complejo de varios kilómetros cuadrados imposibles de ver en un día, en dos o en tres. Son parte de lo que fue en Imperio Angkor, que contaba con 1.000.000 de personas cuando Londres era una ciudad sucia de apenas 50.000 personas. Asi que, era un imperio grosso grosso.



Los templos fueron creados con distintos propósitos y por distintos reyes. Quien más templos construyó (y en varios textos aparece como el rey de los templos) fue Jayavarman VII que construyó, un templo para él, otro para reinar, otro para su padre, otro para su madre, le faltó un templo a su tortuga y estamos listos. Fue conocido como el mejor Rey de Camboya (o de los Khmer, que es la etnia, el 95% de la población total de Camboya es de esa etnia). Decí que justo otro Rey Suryavarman II anterior a él, había construido el Angkor Wat propiamente dicho, que sino también lo sumaba a su hacendoso staff de hacer templos.

Hay varios templos que llaman más la atención por algunos temas en particular, el más espectacular y conocido es el Angkor Wat (Angkor What???). Es una construcción religiosa muy famosa. Originalmente dedicada al Dios Shiva del hinduismo e intenta recrear al Monte Meru donde habita Shiva y que según la mitología hindú es el centro del mundo.

Con el paso de los años y debido a querer borrar la ocupación India que tuvo Camboya, el rey Sarasa VII decidió “Ok, no somos más induistas, ahora somos budistas”. Y con eso tuvo que sacar muchas de las referencias a Shiva del Angkor Wat. El lugar está tallado hasta el más mínimo rincón, contando historias de Shiva y su archi enemigo la serpiente Naga (estamos pensando seriamente que la inglesa que escribió Harry Potter se compró un libro de mitología hindú antes de escribir).

En el medio de todo eso aparecen esculturas de Buda y de algunas ninfas llamadas Apsaras (mitad mujeres, mitad diosas que también le dan nombre al baile típico femenino de la zona).



El rey Suryavarman II parece que tenía mucho miedo que lo linchen, así que los enormes lagos que rodean al Angkor en su momento fueron barro lleno de cocodrilos. Le faltó poner un pasacalles que diga: “Si son guapos, venganmé a buscar, saben donde vivo. Giles!”.

Otro templo importante es el Ta Prhrom que tiene fama por ser el templo donde se filmó Lara Croft (o como cariñosamente le decimos Ana-Croft o Lara-O en honor a dos chicas sureñas que se creen Angelina, pero sin labios de churrasco).



Y otro de los más lindos es el famoso Bayon, el templo de las caras talladas. Precioso!!!



Ese templo como muchos otros están en ruinas y reconstruyéndose debido al avance de la naturaleza, hay arboles que tienen más de 500 años que fueron moviendo las rocas y que incluso son quien las mantienen en pié hoy en día. Sin esos árboles, un derrumbe sería el destino de algunos templos.

Algunos organismos internacionales (alemanes y japoneses en su mayoría), están poniendo parte de la plata que se llevan de las entradas en la reconstrucción (si, el Angkor lo compró Japón según lo que nos dijeron), esperemos que de acá a un par de años siga manteniendo el mismo estilo que hoy y no venga con el logo de Siemens o de Toyota. Y también, sobre todo, que vuelva a Camboya.

Los templos los recorrimos en dos días, vimos desde templos gigantes y en excelentes condiciones a otros pequeños y todos derrumbados. Vimos elefantes recorrer los templos (con turistas arriba). Los recorrimos con un tuk tuk que nos iba llevando de un templo al otro y nos contaba la historia del templo antes de ingresar.

Y entonces, entre templo y templo, estábamos sentados en una piedra, en un templo cualquiera. Nos miramos, y nos dimos cuenta que estábamos sentados en una piedra que había sido trasladada en elefantes hacía mil años. Y nosotros con la cámara de fotos, la mochila, un calor para repartir y con los suficientes años como para decir que nacimos en el siglo pasado. Y entonces, Mil años! Por Shiva! Te vas sintiendo tan chiquitito, tan insignificante que de repente entendés que nada es tan eterno, ni tan importante, ni tan radical como pensabas antes de pensar en donde tenías apoyado tu cuerpo… y también, que parte de nuestra historia fue tan arrancada, tan mutilada, que pensar que algo puede tener más de 300 años, te pone en jaque tu sentido de la historia. Y de golpe ves alrededor, y ves todo nublado, todo enroscado, pobreza por todos lados, chiquitos muy chiquitos pidiendo, carteles de “no a la prostitución infantil”, recuerditos para comprar, miles de turistas visitando, y lo que fue uno de los imperios más temidos de todo Asia, se convirtió en un lugar visitable, sin armas, sin adornos. En el Angkor Wat se calcula que trabajaron cerca de 20.000 escultores (si, solo escultores) y que la lengua Khmer data del siglo II contando como contamos nosotros, y dicen que se trata posiblemente de la lengua hablada más antigua del mundo. Imposible de tramitar todo lo que se ve.

Perlitas:

Nos subimos a un globo aerostático para ver el Angkor desde el cielo, hermoso. Sergé no quiso ver la subida, mirando para otro lado. Una vez arriba vio todo y confirmó su hermositud, je! Esa!!! No será la vuelta al mundo en globo, pero vimos al Angkor desde arriba en globo, faaaa!!!!! Ahí si que fue aventura y adrenalina! (ahora si que somos lo suficiente exóticos como para ser amigos de Gabriel Romero, no?)

Al otro día nos levantamos muy temprano para ir a ver el amanecer y sacar cientos de fotos al Angkor y su reflejo en el agua. IM-PER-DI-BLE.




Esperemos que los sahumerios para Buda hagan efecto y que se cumpla (Clari para vos!).

Próxima parada .. las playas de Sihanoukville, Camboya.

sábado, 21 de enero de 2012

Siem Reap o la ciudad de los contrastes

El viaje desde HCMC hasta Siem Reap no fue tan malo como lo habían vaticinado en todos lados. La ruta estaba en relativas buenas condiciones. Alguna que otra vaca que se nos cruzaba por el camino. A la noche, los dueños les ponen luces colgando de los cuernos para que no se las lleven puestas.

Llegamos de noche, capturamos/fuimos capturados por un tuk tuk que nos llevó al hotel y nos preguntó si queríamos ir a los templos. Le dijimos que sí, pero no al otro día, necesitábamos reponernos un poco y que la tos de Ser cesara también.

Por lo que vimos originalmente la ciudad era una boca de lobos, o al menos donde nos dejó el micro, todo muy oscuro y apagado. Lo quisimos tanto tanto a nuestro tuktucero...

La ciudad es muy rara, algunas zonas turísticas muy pobladas de gringos y mucha pobreza. A niveles de ver chicos muy chicos pidiendo comida o intentando venderte algo. Personas desmembradas (víctimas de minas antipersonales) caminando por la calle pidiendo ayuda. Madres con sus nenes en la puerta de algunas farmacias solicitando a la gente que les compre medicamentos o comida para su bebé.

Nota histórica: Camboya es uno de los países más pobres de Asia y hasta hace unos años tuvo una guerra civil muy muy grande que dejó como resultado lo que se conoce como el Genocidio Camboyano o el Holocausto Camboyano. A mediados de los 70 un grupo llamado los jemeres rojos tomaron el gobierno y en menos de 5 años vaciaron las ciudades, llenaron el campo de minas antipersonas, crearon campos de concentración y todas las barbaridades y muchas más que se les cruzaron… terrible. Aún estando acá mismo, es imposible ni entender, ni tramitar lo que vemos en la calle. Y eso que no nos metimos con la historia del país, solo metimos la punta de la nariz.

Este es el país más pobre que visitamos hasta el momento, parece que vamos incrementando la pobreza país por país.

Al otro día fuimos a una clínica para ver de solucionar un poco la gripe que tenía Sergé. Es increíble el contraste entre la pobreza de la ciudad y la clínica privada vacía, con un lujo de un hotel 5 estrellas. Completamente vacía.

Luego de un par de estudios de rutina (placas de la cabeza, estudio de gripe A, etc) nos dieron medicamentos para tirar al techo (por si faltaban) y nos dijeron. Estás bárbaro suerte con el viaje, son 400usd.

Gracias gracias gracias gente de April por el fabuloso seguro del viajero que me dieron, me atendieron en un rato, en la clínica me estaban esperando, no pusimos un mango, EX CE LEN TE.

Luego aprovechamos para quedarnos en el hotel un rato, pero esta vez lejos del aire acondicionado que reina por estas zonas y hace generar gripes importantes.

Cuando no aguantamos más nos fuimos a caminar por la calle de los pubs (así se llama la calle y un cartel luminoso así lo indica), sólo uno tomó cerveza, el otro estaba puteando con los antibióticos.

Sergio comió unos noodles y Ana una BBQ kremer (que tenía poca hambre y quería algo livianito). Una BBQ en otros lugares no es más que una brochete chiquita con verduritas y alguna carnita. Acá era algo asi como una flanera de metal arriba de una parrilla que venía con un poco de grasa para untar y una selección de cosas para tirar arriba. Carne, Pescado, Marisco, Verduras, Arroz (infaltable), etc. Muy muy muy muy zarpado, al final quien quería comer poco comió un montón, je. Y todo por menos de 5 usd. Ya habíamos aprendido para otro día, eso no se pide o se pide de a 2.

Decidimos volver al hotel y al otro día ir a los templos.

Pd: no nos van a creer, pero no sacamos NI UNA FOTO de la ciudad. Siem Reap es un lugar amable, barato, y muy pobre. Una entrada a Camboya muy fuerte, muy carnal, y eso que es el lugar más turístico y con mayor infraestructura…

viernes, 20 de enero de 2012

HCMC - el resto

Cao Dai Temple



Al otro día, tomamos un tour por dos lugares que nos impactaron mucho por distintos motivos: Cao Dai y los túneles de Cuchi.

Cao Dai, por fotos se veía un templo lindo, colorido, grande, con onda hindú. Queda aproximadamente a dos horas de viaje de Saigón en una combi. Llegamos y nos encontramos con que era mucho más grande de lo que imaginábamos, más colorido, más divertido. Justo a las 12:30 era uno de los rezos centrales del día (uno a la mañana, otro al mediodía y el último a la noche). Asi que pasamos de estar sentados en el micro, a estar en un templo precioso, con un montón de seguidores de la religión Cao Dai que rezaban con música en vivo que sonaba de maravillas.

La religión Cao Dai es muy particular. Hay cerca de 8 millones de personas en el mundo que la practican. Según nos explicó el guía, es una religión sincrética que integra elementos de distintas religiones: taoísmo, hinduismo, budismo y confusionismo (los trajes de colores aparentemente simbolizan estas religiones), y tampoco se quedan afuera el cristianismo y el islamismo.

Fue mucho más largo llegar y volver de Cao Dai que el tiempo que estuvimos ahí. Pero nos gustó mucho, mucho. Estar ahí, sentir ese lugar, ver las sonrisas, los colores, escuchar esa música... vale la pena el tiempo de viaje!

PD: eran tantas y tan lindas las imágenes que nos costó mucho la edición de las fotos… disculpen o disfruten!

Túneles de Cuchi



Una de las zonas de batalla más importantes en la guerra entre USA y Vietnam fue en la zona de Cuchi, por ser geográficamente el acceso a HCMC.

Una técnica que les funcionó muy bien a los vietnamitas es la de pelear desde túneles. Tenían alrededor de 200km de túneles subterráneos. Todos con una técnica muy bien pensada para algunos temas básicos como: Respiración, eliminación de humo al cocinar, como conseguir agua, vías de escape alternativas, etc.

Los había de todos los tamaños, medianos, chicos, micro. Nosotros nos mandamos por uno de los chicos y por otro que era micro. La sensación de encierro era bastante importante.

Luego nos pasearon mostrando algunas trampas que utilizaban contra los americanos, todas caseras pero muy efectivas. También vimos un video explicativo sobre el tema, bla bla ba.

Lo más divertido fue el delirio místico del guía. De pibe había estado en la guerra y hoy con su avanzada edad parecía un líder espiritual. Nos costó mantener la seriedad que el lugar nos imponía.

Delta de Mekong



Para recorrer el Delta del Río Mekong hay varias opciones, de 1, 2 y 3 días. Nosotros elegimos la de 1 día después de ver en otro blog de viaje cómo le quedó la pierna a una chica en los hoteles que ofrecían para pasar la noche (zarpadas picaduras). Y además porque no queríamos (y todavía nos resistimos) a ir a lugares donde la malaria esté muy en boga, un día de paisajes por 41 días tomando la pastilla no sonaba un buen negocio.

Así que para allí nos fuimos, dos horitas de bondi, y llegamos al Río Mekong. Este río es el más importante del Sudeste Asiático, une China, Birmania, Tailandia, Laos, Camboya y Vietnam. Sirve para todo, para transporte en general, pesca y demás. Es súper importante en las economías de por aquí.

El paisaje es precioso. Un río muy muy ancho. Ni bien llegamos nos recibieron con un tecito en un restaurant que vendían miel y jalea real. Nos sentamos con unos malayos que no sabían lo que era la miel, así que les contamos de las abejas y blabla, que hace bien a la garganta y eso. Después dimos una caminatita (menos de un kilómetro) y llegamos a donde un quincho donde se hacen caramelos de coco (que ya lo habíamos visto en Tailandia). Después, y lo mejor de la excursión, fue que nos pasearon en botes con los sombreritos cónicos (si, re for export) y de ahí al bote grande que nos llevó a comer.

Cada vez que paramos había un algo para comprar que se esforzaban en vender: parecía más un shopping tour que una excursión por el Mekong. Después de comer nos dieron un tiempo para relax (si, imaginate unos 36 grados, panza llena, vendedores de todo todo el tiempo y el guía diciendo relaxing time). Agarramos dos bicis que estaban para relax y nos fuimos a dar una vuelta por la isla en la que estábamos. La cuestión es que las bicis estaban hechas percha mal: los frenos bien gracias, desinfladas, asientos súper altos y además a una se le salió la cadena. Ufff. Igual estuvo lindo pasear un poco y salirse del shopping artesanías tour.

Después del paseo, nos llevaron tomar el té con frutas diciendo: are you ready for dessert (Están listos para el postre)??

La cuestión es que terminamos tomando te (que estaba riquísimo como siempre) y comiendo algunas frutas que no habíamos comido mientras que unos señores tocaban “música autóctona” del Mekong mientras unas señoras cantaban. En una parecía el dúo Pimpinella pero Mekoneado.

Estuvo lindo que después el señor puso a disposición los instrumentos. Nos quedamos con ganas de conocer al Río Mekong. El paisaje es precioso, muy tropical, pero sabió gusto a poco y a shooping tour. Una pena.

Ahhh .. nos olvidábamos, nos tocó tener 2 guías distintos (ya que nuestro 1er guía se quedaba más de un día en el tour) y ambos empezaron a llorar la carta de lo poco que cobraba la gente de Vietnam, y que bla bla bla (todo previo a pedir la propina). Lo interesante fue el MISMO discurso en ambos.

¡ Próxima estación Siem Reap, Cambodya !

Museos + Heladete

Siguiendo con HCMC:

Museo de Ho Chi Minh

Parece el museo Rocsen de Córdoba, es bastante ecléctico. Tiene desde una máquina de escribir hasta un jarrón vietnamita. Pasando por vestidos de novia de las distintas tradiciones vietnamitas. 100% Obviable.

Museo de remanentes de guerra



Ni bien llegamos a Saigón, nos recomendaron ir al Museo de Remanentes de Guerra. Frente a ese nombre, nos imaginamos que se trataría de eso, remanentes, helicópteros, tanques, metales que estuvieron en la guerra. Pero no. Es otra cosa.

La historia de Vietnam está plagada de invasiones y guerras. Plagada de muertes y resurrecciones. Por doquier.

Según cuentan las leyendas la etnia viet, data de hace aproximadamente unos 4000 años (si, leyeron bien), cuando varias tribus nacieron de matrimonio entre el rey dragón y la diosa madrina. Según la ciencia, la etnia viet, data de aproximadamente 200 y pico años antes de Cristo (contando según el calendario que usamos por casa). Resulta que durante casi X siglos estuvieron gobernados por el imperio chino, con pocos períodos de independencia. En el siglo X, logran la independencia después de una famosa batalla. En el siglo XI tuvieron 3 invasiones de los mongoles (queda debajo de China) que pudieron repudiar. En el siglo XV se expandieron a parte de lo que hoy es Camboya. Cuando se estaban consolidando y al final de una dinastía, resulta que chinos mediante, se da una guerra civil que dura cerca de un siglo, el norte contra el sur de lo que hoy es Vietnam. Esa guerra la terminó ganando una tercera posición con la ayuda de Francia, que poco tiempo después, ya en el siglo XIX, y sacando a la tercera posición, coloniza Vietnam, imponiendo entre muchas otras cosas, el cristianismo como religión (así que de ahí deben venir las iglesias que vimos que no sabíamos cómo habían tenido tiempo los cristianos de llegar hasta acá si estaban ocupados en nuestras tierras). Los viet no se quedaron esperando y tuvieron varias insurrecciones. A fines de siglo XIX nace Ho Chi Minh y muchos otros que cambiarían el curso de esa colonización. Los franceses tuvieron el dominio de las tierras de Vietnam hasta que en la segunda guerra mundial, lo “ceden” a Japón, que a su vez comienza a explorar los recursos de Vietnam, Birmania (actual Myanmar), India y Malasia. Luego de la guerra, Francia vuelve a tomar esta tierra. Pero en medio de la segunda guerra, por acá se había consolidado un movimiento denominado comunista, el Viet Minh, cuyo líder es Ho Chi Minh (que es casi una deidad). Con lo cual durante los años 1945-1954, se libra lo que se llamó la I Guerra de Indochina. O sea, contra Francia y demás. El resultado de esta guerra, aún cuando Francia se retiró, fue la división de lo que hoy es Vietnam en Vietnam del norte y Vietnam del sur, separados por el paralelo 17.

Vietnam del norte, comunista. Vietnam del sur, capitalista. Vietnam del norte con URSS y China. Vietnam del sur era apoyado por EEUU, que en la guerra por la independencia se había puesto del lado de Francia ya que argumentaba que los independentistas estaban aliados por todos lados y podría haber sido una expansión del comunismo.

Hubo un intento de reunificación de los dos Vietnam, que se vio frustrado cuando EEUU comenzó a mandar tropas al Sur según dicen por temor a que ganara Ho Chi Minh. China y URSS empezaron a mandar tropas para apoyar al norte. EEUU inició los ataques al norte y comenzó lo que nosotros conocemos como la Guerra de Vietnam, pero que por acá se llama la “American War” o la II Guerra de Indochina.

El viet Minh (norte) preparó y entrenó al viet cong (sur)), que serían quienes más implicados estarían en esta II guerra.

El norte “gana” la guerra. En 1976 se declara la República Socialista de Vietnam, con capital el Hanoi (norte) y se renombra a Saigón como Ho Chi Minh City.

El Museo de los remanentes de Guerra, trata sobre esta guerra. Y es terrible.

A la entrada vimos tanques, aviones y helicópteros. Es muy raro ver a las personas sacarse una foto sonriente al lado de un avión de guerra o de un tanque. De todas formas lo vimos y seguimos caminando.

El museo está principalmente formado de fotos, de imágenes. Algunas de ellas fueron donadas por distintos soldados, muchos de ellos americanos que acompañaban la donación de sus medallas y fotos, con una nota de "Perdón, no sabía lo que hacía". (claaaa, 17 años de bombardeos, varios millones de vietnamitas asesinados, sorry che!)

La muestra de fotografías ocupa varios pisos y es cruel. Muy cruel. Desmembramientos, malformaciones, fuego, bombas. Se eriza la piel. A partir de esas imágenes intentar reconstruir lo que fue la guerra es más difícil que antes. Más impensable. Más atroz.

Hubo un piso en particular al que no pusimos entrar juntos. Ser entró y Ana prefirió no ver. Las fotografías de los efectos del “agente naranja”. 3 generaciones (de las cuales aún queda una más por nacer) teñidas por los efectos biológicos de esas pulverizaciones. Y se ve igualmente. En las calles de Saigón, cada dos cuadras, hay personas con problemas de salud graves, mal formaciones en la cabeza, en las piernas y en la espalda. Está ahí. Se ve. Se siente.
El museo toma varios ángulos puntos de vista, desde fotógrafos de guerra americanos, vietnamitas y de países neutrales en el conflicto. Hay una pared dedicada a Robert Capa (forodocumentalista muy importante que murió por pisar una mina). También hay un corte pre, durante y post guerra. El museo permite ver claramente lo que fue. Y fue terrible.

Duró más que la segunda guerra mundial. Se mataron a más personas. EEUU violó todos los tratados internacionales. Todos. Armas químicas, armas biológicas.

Algunos de los carteles decían: “nosotros los vemos a ellos que cada 6 meses se van a sus casas. Nosotros no tenemos donde ir. Es defender la tierra o morir. Es lo único que tenemos”. También estaba la declaración de un ex senador de EEUU que luchó y que en el 2002 declaró que habían incendiado un pueblo y matado a sus pobladores porque si, porque les pareció que lo tenían que hacer.

Es inimaginable. Es inadmisible. Seguramente que del otro bando también hubo atrocidades. Fue una guerra, no un juego de ajedrez, pero semejantes cosas hacen que hayamos salido con ganas de vomitar primero. Y después con ganas de apagar la cabeza. Agotados. Angustiados. Y dándonos cuenta que estas cosas pasaron hace un ratito, no hace siglos, sino hace menos de 40 años.

Hay palito bombón helado



Saliendo del museo por falta de tiempo (cerraba a las 17hs), decidimos ir por algo dulce que nos alegrara la tarde. Así y siguiendo a nuestra querida Lonely, fuimos a la heladería .

Nos sorprendieron mucho algunos gustos de helado, por suerte tienen una manera de probarlos casi todos. Se puede pedir una fondeaux de chocolate con helado y frutas.

Un must: Helado de mangosteen
Mejor no: Helado de durián.

Receta



Receta para lograr una buena ciudad al estilo Ho Chi Minh City

Ingredientes:
- Ciudad de Hanoi (con su caos multiplicado por 1000)
- 5.000.000 de repartidores de pizza apurados
- Algunos sastres de Hoi An
- Fanatismo por los Estados Unidos (si, leyeron bien)
- Señores de 50 largos en búsqueda de jovencitas vietnamitas
Instrucciones
- Ponga todo en una coctelera y mezcle con ganas
- Sirva en el sur de Vietnam
Enjoy!

La ciudad es básicamente lo que indica la receta.

Aprovechamos la información que teníamos en nuestra Lonely Planet y salimos a realizar el recorrido sugerido al pie de la letra (Incluyendo los lugares donde deberíamos parar a comer y todo).

Frase de la semana: "Estos sí que viajan bien!", refiriéndose a los muchachos que escriben estas guías. Qué paquetes los lugares, lo tiró.

Paseamos por la ciudad, sacamos algunas fotos a algunos edificios importantes, alguna que otra estatua. Aprovechamos y entramos en algunos museos.

Lo que hicimos en la ciudad fue:

- Museo de Ho Chi Minh
- Museo de remanentes de guerra
- Hay palito bombón helado
- Cao Dai Temple
- Tuneles de Cuchi
- Delta de Mekong

Pero eso son otros posts :)

pd: el de la foto es Ho Chi Minh

martes, 17 de enero de 2012

Ho Chi Minh (ex Saigón) – La llegada



Así como en Argentina hay muchas cosas que se llaman San Martín (desde calles, teatros, ciudades, etc.), en Vietnam hay muchas cosas que se llaman Ho Chi Minh.

Nuestra a llegada de HCMC (Ho Chi Minh City) fue de los peores trayectos que nos tocó viajar en este viaje. Luego de nuestra buena experiencia en los trenes vietnamitas intentamos reincidir, esta vez con un tramo un poco más largo. Desde la amable Hoi An hasta la caótica HCMC. El viajecito arrancaba a las 21:30hs y terminaba a las 15:30. Hubo un leve atraso que sólo demoró todos los horarios en media hora.

El viaje lo hicimos en un camarote con una pareja de australianos de unos cincuenta largos. El lugar nos pareció un poco más sucio que en el viaje anterior. Todo bien hasta el momento que vimos a la primera de una serie de cucarachas. ¡Chan!. Si, íbamos a compartir la noche con un montón de esas señoritas que odiamos tanto.

Los australianos sin problema dijeron: “En Australia tenemos cientos de bichos”, mientras mataban alguna que otra con la mano. Luego sacaron una botella de whisky y al saludo de “este es nuestro mejor remedio contra la ansiedad de viajar”, se bajaron más de media botella.

La señora para acompañar esto, se puso el camisón (previo se quedó completamente desnuda), luego se puso un antifaz y a dormir. (después de un par de whiskies nosotros también podríamos dormir como angelitos).

Seguimos matando amiguitas, mientras en el pasillo se escuchaban los gritos de histeria de algunas otras chicas que también habían sido espantadas por las cucas.

Una vez que ya habíamos matado todas las que pudimos, nos metimos en nuestras bolsas de dormir, nos tapamos salvo por la nariz y a dormir. Lamentablemente el calor nos hacía transpirar ahí adentro así que empezamos a salir como mariposas de sus capullos hasta que ya no nos importaban más las cucas, el olor a mugre, la cercanía con el baño y con su aroma, etc.

Una vez terminado este pintoresco viajecito, llegamos a HCMC (pero eso es otro post).

Saludos

domingo, 15 de enero de 2012

Hoi An (o como le gusta al corrector ortográfico Hoy An)



Hoi An está al otro lado de la canchera Da-Nang.No tiene hoteles de 40.000 estrellas, pero si tiene más turistas que vietnamitas.

¿A qué se debe esto? Se debe a que es un pueblo conocido por sus sastres y por el bajo precio de las confecciones.

Es muy común ver cientos y cientos de locales de ropa, conteniendo desde shorts hasta vestidos de fiesta.

Nosotros nos tomamos a esta ciudad como una ciudad de descanso, vinimos corriendo desde hace un par de días y necesitábamos estar en una ciudad tranquila para bajar un cambio.

Nos dedicamos a recorrer, mirar, nada de pagodas, nada de templos, nada de nada. Hasta que ..... ups .. “mirá que lindo vestidito”.

Nuestras espaldas que venían muy cómodas con mochilas poco cargadas empezaron a temblar de pánico. Así fue como de llevar las mochilas un poco vacías ahora están que explotan de ropa a medida y por muy poco precio.

¿Qué cosas tenemos ahora que no teníamos al salir? 5 abrigos, 7 camisas, 2 polleras, 9 remeras, 2 pantalones, etc. ¿Esto era ir livianos? Oh My God!



Así que como en todo descanso, además de la particularidad de los sastres, comimos, bebimos, dormimos y caminamos. Un lugarcito lindo lindo, es el Puente Japonés.

Vale aclarar que aunque no entramos a ninguna pagoda, todo sigue teniendo forma pagodiense, asi que no nos hicimos los cultos y nos entregamos a la pachorra lo más que pudimos. Caminamos solo 7 horas al día. Ya no 11.

Otro dato de color es que las lámparas chinas (si, esas blancas que tenés colgada en algún lugar de la casa, o esas rojas típicas del Barrio Chino) las hace gente. Asi como las arvejas no crecen en lata, las lámparas no salen de una bolsa. Pudimos ver que en algunos negocios había principalmente muejres haciéndolas, pegándolas y todo a mano. Eran preciosas pero como eran tan pero tan lindas, no se vendían plegadas, o sea en bolsa, sino que las vendían armadas. Abrigos, polleras, pantalones y camisas entran plegados en la mochila. Las lámparas desgraciadamente no. Una pena porque ya nos imaginábamos el comedor lleno de lámparas de colores de distintos tamaños.



Después de tamaña fiaca, la espalda ya está lista para cargar la ropa comprada. Si a eso le sumamos que el clima en Vietnam nos viene mostrando su lado más lluvioso, nos vamos a saltear una ciudad y vamos a seguir camino al sur.

Próxima estación Ho Chi Minh (ex Saigón)

jueves, 12 de enero de 2012

The Top Gear Experience (From Hue to Hoi-An)

(Basado en un caso verídico)



Luego de haber visto a 3 británicos intentar recorrer Vietnam de norte a sur en moto, ver sus desventuras, los paisajes y los distintos lugares donde paraban, nos quedó picando el bichito. Después de ver algunos volantes y algunas motos cargar mochilas, el bicho picó mucho más.

Para manejar moto en Vietnam los policías piden un permiso de moto. Esto no es usual en las ciudades, ya que todos manejan y hay muy poca policía. En las rutas y teniendo ojos redondos no iba a ser tan sencillo. Teniendo en cuenta esto y la poca experiencia en moto como para salir a la ruta de ambos, pensábamos que iba a ser imposible cumplir con la experiencia.

Por suerte nuestro amigo de Hue y su familia nos dieron una mano, ellos alquilaron unas motos y nos hicieron de guías. Llevaron nuestras mochilotas y nos ayudaron en el servicio puerta a puerta. Cayeron a las 8am con las motos y se las llevaron de vuelta a la tardecita/noche a Hue.

Lo que más rescatamos fue haber podido ver y conocer lugares que de haber realizado el trayecto en micro no hubiéramos podido conocer. Algunos lugares que vimos (y después pasaremos a relatar un poco fueron).

- Hue Rural.
- La catedral de budismo.
- Zona de batalla.
- Montaña de mármol
- Da-Nang

El camino de Da-Nang, es conocido como el camino de las 1000 curvas, no las contamos, pero estamos convencidos que son 1000 o más.
Ahora a las descripciones :)

Hue Rural



A las afueras de Hue nos encontramos con la Vietnam que no conocíamos, una versión del país mucho más real, menos turístico, mucho más pobre. Los arrozales, los mercados llenos de alimentos y nada de ropa, calles de barro, mucho barro.

Llegamos a un pequeño puente de madera techado de más de 230 años, que nos pareció bonito, pero lo más atractivo fue girar la cabeza y encontrar un mercado local lleno de las mujeres vendiendo lo que habían recolectado. Olores que invadían todo. Colores que nos llenaban los ojos. Y como nos dijo una vez una gallega (gracias Eva) amiga “El pescado fresco, no tiene olor”. No tiene olor, pero la sangre que sale de ellos es mucha. Puaj! Desde ver destripar a pescados y patos hasta conocer por primera vez como son las zanahorias cuando salen de la tierra, o sea, llena de tierra y con hojas verdes arriba, la variedad del mercado “posta” era preciosa. No había ningún otro turista, solo nosotros. Nuestra guía Chuy nos dijo: los mercados son bien distintos, los precios son bien distintos y las calidades de los alimentos son bien distintas a la de la ciudad. Y el contexto también.

Ayyy los arrozales! Los arrozales! Y eso que estaban sembrando, Chuy nos contó que se ve mucho más lindo cuando el arroz está maduro que pasa a un color más amarillento… los arrozales y los sombreros cónicos! Tienen un aura particular, tienen un encanto total. Igual que la gente de acá.



La catedral del budismo



Girando por la ruta por un camino de tierra colorada de alrededor de 2 metros de ancho con suerte, luego de andar un buen rato en bajada, llegamos a un lago en el medio de las montañas. Agua verde como pocas. Nos tomamos un barquito, bien diferente a los de Ha Long, con hamaca paraguaya colgada que parecía cumplir función de cama
del tipo que manejaba el barquito, nos mandamos al lago.

A los diez minutos de navegar, nos encontramos con un buda muy grande de piedra en una isla. Muy grande el buda, y con una escultura deliciosa. El día estaba bastante gris, así que la combinación de bruma, garúa, agua verde, humedad y el buda grande, parecía una película… pero tocamos el agua y mojaba. Era real. Después de unos minutos más, llegamos a puerto, o sea, el barquito se deslizó por la tierra colorada de algún lugar y ahí nos bajamos. Mientras seguíamos mirando al buda, que a esta altura era mucho más alto de lo que lo veíamos al principio, Chuy nos dice: para el otro lado, para el otro lado.

Giramos la cabeza, y de pronto aparece un arco de formas chinescas pagodescas y una escalera alta alta. Nosotros le preguntamos, vive alguien aca? Y nos dice, “claro, los monjes”. Subimos la escalera de cerca de 172 escalones y llegamos. Guauuuu. Uno de los lugares más preciosos que vimos. Un templo con un buda dentro, los instrumentos musicales, y en cuadros, la historia de cómo buda llegó a ser buda. Saliendo hay unas calles, otras construcciones y una campana de cerca de dos metros y medio de bronce con escrita en chino y vietnamita en relieve. Dentro de la campana la gente pegaba un papel con sus deseos para que cuando se toque la campana, sus deseos vayan al cielo.

Nos miramos. La verdad que si era posible, nos hubiera gustado quedarnos unos días ahí. Nos comentaron que los monjes son vegetarianos y que solo una vez al mes van al mercado a comprar cosas para alimentarse. Había un grupo de ellos arreglando una huerta y otros jugando a la pelota. Increíble! Todavía no podemos creer que hayamos estado ahí. Para hacerse una idea del lugar, los que vieron Kill Bill II, es un lugar casi igual a donde vivía Pai Mei.

Zona de Batalla y Bunker Yanqui



A lo largo del trayecto, estuvimos en dos puntos donde transcurrió la guerra de Vietnam o Americana. Por acá es “the american war”. Otro camino muy angosto de tierra colorada y llegamos a un lugar con una vista magnífica, frente las colinas y el río Perfume, y por detrás lleno de pinos. Estábamos tan maravillados con la vista que no podíamos imaginarnos una batalla allí. Un lugar de ensueños, Chuy y su papá nos contaron que allí se había librado una de las batallas centrales y que la habían ganado ellos debido al conocimiento del territorio. No por túneles subterráneos como otras batallas sino por conocer cómo cruzar un río sin que los vieran y por donde están los pinos más gruesos que permiten esconderse detrás.

El abuelo de Chuy peleó en la guerra, le preguntamos si no le molestaba que hubiera tanto turismo yanqui, y nos dijo, “no, porque hay personas buenas y personas malas, ahora Vietnam y EEUU son amigos, desde la Reforma Vietnam es amigo de otros países”. Nosotros nos quedamos con la boca abierta, si nos irrita ver a tanto yanqui dando vueltas por acá, sin ser de acá, imaginábamos otra respuesta. Fuimos haciendo esta pregunta a cuanto paisano pudimos, y la respuesta siempre fue la misma. Incluso nos contaron que algunos vietnamitas eliminaron a otros por tener la piel diferente (blanca y no amarilla).

Después de un rato largo de andar fuimos a un bunker americano. Era un bunker que fue abandonado durante la guerra y tenía una gran cantidad de agujeros de bala. Desde el bunker la vista era privilegiada, más que un punto estratégico podría ser un punto fotográfico, se veían ambos pueblos desde arriba de la montaña. La vista a la costa era increíble. Y antes de ser un bunker, era parte de la citadela imperial. Se veía la construcción onda pagoda, con las puntas en alto, y en las paredes los agujeros de las balas.

Antes de hacer el recorrido en moto, Yin, el hermano de Chuy nos llevó a un lugar que también nos pareció hermoso con una vista panorámica privilegiada. También pagodiense, fue otro bunker yanqui. Ahora lo usan los muchachos que usan drogas por vías inyectables para estar. Pudimos ver jeringas en el piso y el guía nos pidió que no habláramos alto por si alguno estaba durmiendo, igual nos dijo que no nos hagamos problema, que todo era tranquilo. Increíble cómo cambia la percepción de un lugar a partir de los usos que de él se hagan. Era un lugar precioso, nosotros estábamos cámara en mano, pero antes que nosotros lo descubriéramos, lo habían descubierto muchos otros con muchas otras cosas en las manos.

Montaña de mármol



Existe un grupo de 5 montañas en Da-Nang que según dicen los chinos, reflejan a los 5 elementos (Agua, Aire, Fuego, Tierra y la colorada de la peli). Una de las montañas el llamada la Montaña de mármol. En realidad es la única del conjunto que NO da más mármol.

Hoy en día está hueca y en sus cavernas tiene budas de piedra que imponen respeto al ingresar. Una vez ingresados y luego de inspeccionar la caverna nos encontramos con un hueco al cual decidimos seguir. Avanzando entre la oscuridad y con muy poco espacio subimos y salimos a la cima de la montaña. Nos sentimos muy bien de encontrar eso como perla de la montaña.

Al bajar paseamos por los distintos negocios que había al pie de la montaña, adivinen que vendían .. mármol.

En realidad vendían esculturas de mármol de todo tipo, color, diseño y tamaño. Desde un tigre chino que entraba en un dedo, hasta un Buddha de 3 metros de alto, pasando por unos leones enormes con pinta de telo ochentoso.

Después de mucho pensarlo, decidimos que no era una buena idea vender el auto para cargar un Buddha de esos en la mochila, y que el sobrepeso se iba a sentir en el ciático. Así que volvimos a ponernos los cascos y camino a Hue.

Da-Nang

Da-Nang fue la posta para parar a comer. Nos recomendaron un lugar que decían que era rico, limpio y barato. Nos ayudaron a pedir para no recibir tarifa de turista. Lo cual nos sorprendió. Los precios eran accesibles, y el arroz con pato estaba rico ;)

Después fue poco lo que vimos de Da-Nang ya que veníamos muy cansados de andar en moto tantas horas, así que más que nada nos dedicamos a atravesar la ciudad con las motos. Cuando la volvimos a ver de noche, nos dimos cuenta que era una ciudad a todo culo. Una serie de cadenas hoteleras que harían sentirse chiquitos a cualquier hotel que hayamos visto alguna vez. Muchas luces, muchos autos de alta gama. No por nada es una de las ciudades más importantes (polo industrial y puerto).

Hoi An



Llegamos!!!!!! Increíble viaje, bastante adrenalina por las curvas, por cruzar las ciudades que no tienen semáforos, por las vacas que se nos cruzaban por el camino, por los posos, por los camiones que nos pasaron finito, por la lluvia durante el trayecto, por el frío. Nada de esto supera a la hermosa sensación que nos quedó después de haber conocido otro Vietnam. Haber visto cosas increíbles y haber cumplido una de esos sueños que uno sólo podría imaginárselos en la tele británica. Y que se fue convirtiendo en sueño a fuerza de realidad. Si los 3 ingleses llegaron, si el tipo que estaba subiendo a la moto cuando llegamos a Hue seguro que llegó. Por qué no íbamos a poder hacerlo nosotros?

Nunca habíamos imaginado ni deseado hacer este viaje en moto, y sin embargo fue de esas sorpresa que te dejan con esa sensación de calma de haber hecho lo que tenías ganas y cuando pintó.

Gracias Adri por mostrarnos algo que nos inspiró a la aventura.

"Y Papi, estuve todo el trayecto pensando en vos y en lo que me dirías, por eso no te conté antes." (Anita)