Es la primera vez en este viaje que decidimos pagar un guía. Hicimos una recorrida por el lugar y una vez que nuestras cabezas explotaron de todo lo que estábamos viendo decidimos buscar un guía. Después de negociar el precio (como con cada cosa) arrancamos con la visita.
El templo Wat Pho está ubicado en la parte vieja de la ciudad, fue construido por Rama I. Contiene una gran variedad de Budas (o Buddhas o .Buddas o .. ). Tienen un templo para cada uno de los distintos Buddhas. Cada uno tiene un significado distinto según la posición de sus manos, su entorno, su vestimenta o su posición. Los hay de todos los tamaños, materiales y colores. También se asocian algunos de ellos a los distintos días de la semana y según el día de la semana de tu nacimiento es el que te corresponde. Los dos nacimos un lunes. Es el buda del perdón, parado y con una mano levantada (como parando el tránsito).
De los CIENTOS de Buddhas que hay en Wat Pho hay dos que son realmente impactantes. El Buddha recostado que tiene casi 50 metros de largo y es imposible de fotografiar para mostrar su magnificencia. Junto con el post agregamos un video para que lo puedan ver. Hay otro que es el Buddha que nos correspondería a nosotros y que se llama el Buddha parado.
Luego que el guía nos hiciera recorrer todo el templo, mostrándonos cada una de las cosas que había, sonriente a cada paso. Explicándonos las distintas construcciones que tenía el Wat Pho (Guardias de piedra chinos a los costados de cada puerta, Pagodas con las cenizas de distintos Reyes, Construcciones estilo camboyanas, etc). Nos hizo un desfiladero de distintas costumbres asociadas a la buena suerte.
Si hay algo que vemos, es que Tailandia hace honor a su religión, hay más imágenes de Buddha de las que podíamos imaginar, y cada una más bella que la anterior. La gente se acerca, lo saluda, medita ante su presencia y sus ojos transmiten una calma infinita que contagia.
En un momento nos fuimos a comer fuera del Wat Poh, y aunque había otros wats para ver, volvimos. Nos sentamos y miramos. Escuchamos una banda de músicos tocar instrumentos que no sabemos cómo se llaman, escuchamos a un monje orar (o leer una tablita frente a un micrófono) y recién después, nos fuimos. A otro Wat. Pero eso es otra cosa. Otro post.
que manera excelente comenzar un nuevo anio... visitando a Buddha......los envidio un poquito
ResponderEliminarmary