martes, 10 de enero de 2012

Hue .. o el movimiento se demuestra andando



De Hue sabíamos que era un lugar para no pasar por alto si se busca algo más que
cerveza y fiesta constante, las guías de viaje lo presentan de esa forma. Ni bien llegamos nos fuimos para el hostel que era un hostel típico: barato, cuarto compartido, 6 camas y un baño. Queríamos bañarnos, pero el baño no era muy limpio. Pedimos un mapa y arrancamos después de un pequeñísimo desayuno que no nos salió muy bien.

Pedimos dos cafés con leche. Pero claro, el café vietnamita es fuertísimo, ponen la misma cantidad para hacer un solo café corto que lo que nosotros ponemos en una cafetera para hacer café. Si a esto le sumamos que te preguntan si lo queres con leche condensada y leche fresca (o sea, leche), se complica más. Nos dieron dos vasos de vidrio con un centímetro de leche condensada y arriba del vaso colador con el café y el agua que iba colándose. Como un expreso pero a mano. Era petróleo que aún cuando lo rebajamos con leche seguía siendo petróleo, pero dulce por la leche condensada. Y como no entendíamos el sistema del expreso manual, apoyamos el cosito en la mesa y empezó a chorrear para abajo, así que a nuestros pies teníamos una laguna de café, a cuestas una noche en tren, ganas de bañarnos y mal humor. Pedimos un mapa y nos fuimos a dar una vuelta.

Hue fue una ciudad imperial, donde vivían los reyes del imperio, así que esta la Citadel, que sería como la ciudadela donde vivían los muchachos. Nos encaminamos para ahí.

A diferencia de Hanoi, Hue es mucho más chico y por lo tanto mucho más dialogable. Tanto que a cada paso nos encontramos con distintas personas ofreciéndonos una moto, una bici, un tuk tuk para hacer 6 cuadras… después de negarnos cerca de 50 veces (en seis cuadras… sumado al mal humor… una combinación patética), un chico se nos acerca a hablar. Todos nos preguntaban de donde éramos, cuando llegamos a Hue, como nos llamábamos y ahí llegaba la pregunta: “una moto? Una bici? Tuk tuk? Yo te puedo llevar baratito”, llegamos a un punto en el que Ser se llamaba Juan y Ana, María. Se nos acercó este muchacho contándonos de Hue, de donde quedaba la Citadel y así. Nos mostró una carpeta con fotos de los lugares en folios, y cerca de cinco cuadernos manuscritos por otros viajeros sobre sus experiencias con él y su familia. Nos convenció. Una pena haberle mentido el nombre por cansancio, porque al final estuvimos todo el tiempo con ellos y eran divinos. Así que hicimos un paseo de una hora en una bici con carrito adelante en el que íbamos los dos.



La parte vieja de la ciudad es bastante vieja, pero la ciudadela fue muy muy vieja. Depués de pegar la vuelta, nos dejó frente a la Citadel donde la abuela trabajaba en un restaurant. Nos trajeron un te vietnamita y seguimos viendo la carpeta con las propuestas de paseos. Elegimos dos. A la tarde, hacer una vuelta larga en moto para ver los lugares que quedan en las afueras de Hue. Y después de dar muchas vueltas, que si que no, acordamos hacer el trayecto siguiente: Hue - Hoi An en moto. Son cerca de 170 km, pero se tarda unas 10 horas porque vas parando en distintos lugares. Asé que listo el pollo, cerramos todo con la familia, comimos muy rico y a seguir paseando nos fuimos.

Arrancamos nuestra visita a la ciudad en moto. Es una experiencia muy adrenalinita. El caos que se ve como peatón, no se compara al que se vé desde arriba desde arriba de una de esas motitos. De todas formas fue divertido. Visitamos unas tumbas increíbles, los reyes no sólo vivían bien, sino que morían y querían mostrar que fueron los más grosos, y por lo menos así lo hicieron. Tumbas que eran predios como el rosedal, pero con mucha, mucha, muchísima onda.



Algunos con lagunas, otros con estatuas de piedra enormes y súper decorados. Otro levantado en el lugar de recreación del rey (donde tenía un teatro donde actuaban sus muchas esposas). Bravo!



Pasamos por dos fábricas, una de sahumerios y otra de sombreros vietnamitas. Como siempre, dudamos en comprarlos, porque son muy bonitos, pero nos queda más de un mes de viaje, te quiero ver llegando a la india con el sombrerote y las demás pertenencias. No way!




Luego de la larga recorrida en moto terminamos viendo la pagoda típica de Hue.

Increíble como cruzarse con alguien nos cambió el panorama por completo, vimos cosas hermosas que de otra manera no hubiésemos podido ver.

Terminó el día, hasta mañana! (que vamos hasta Hoi An en moto)



Pd:Quienes quieran ver un poco de lo que puede ser esta experiencia, les recomiendo el capítulo de “Top Gear” que recorren Vietnam en moto. (Gracias Adri por la inspiración).

1 comentario:

  1. Hola chicos, los tenemos que felicitar porque son muy buenos cronistas, nos estan llevando al otro lado del mundo con los relatos y las fotografias, no se queden con este comentario siempre pueden mejorar, asi que mas relatos y mas fotos, ja, ja!!!! Besos, muchos, hoy mas frescos.

    Los Okupas de Escalada

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