miércoles, 13 de octubre de 2010

Shhhhh

Shhhh ..
No le cuenten a nadie sobre San Sebastián (en el país vasco).
Mientras más gente se entere, menos secreto empieza a ser.
(a partir de ahora las cosas empiezan a tener T, X, K, Z, y letras poco usadas (o poco combinadas) en nuestro día a día.
No comenten de sus playas (la playa de la concha! o de la contxa en eukeda :) ), ni de lo lindas que se ven en la altura de un funicular que nos llevó a pasear. Tampoco comenten de sus INCREBILES tapeos vascos. El mejor invento de la humanidad para quien le guste probar sabores nuevos, sumar kilos a lo loco, y tatuar una sonrisa en la cara.
Funciona así: Te acercas a un bar, mejor dicho a una taberna (los bares son tabernas y se llaman asi, no encontramos la de Moe, pero si otras tantas), pedis una cerveza (o lo que quieras y en el tamaño que quieras). Te acercas a la barra y comes algo de los infinitos platos que hay ahi. Todos diferentes, todos ricos y a su temperatura justa. Cuando terminas le decis que comiste (o cuentan cuantos escarbadientes tenes) y listo. Pagas y te vas al de al lado al seguir en mismo plan. Resulta que esta tradición de honestidad (decir lo que comés y no pijotear) se lleva a cabo desde hace tiempo, y es todo tan rico y la gente tan amable (a su manera) que ni da para ratonear algo (aunque fue lo primero que se nos ocurrió).
(No es recomendable hacerlo como comida principal, ya que el precio de los pintxos va sumando cuando son muchos).
Pero si .. es divertido irse de tapas... o mejor dicho irse de pintxos.
Dicen que inventaron el zurito porque sino estaban en curda en el primer bar. Entonces inventaron una medida (que vendría a ser algo asi como medio vasito de cerveza) para poder ir circulando de bar en bar, y consecuentemente de pintxo en pintxo. Cada taberna tiene su variedad de pintxos y cerveza.
De todos los que probamos, podemos nombrar algunos pocos, pero que tenían: carne de cerdo, carne de pavo, carne de pato, bebe de anguila (suena raro pero es lo más y se llama gula), salmón hasta reventar, txipirones, camarones, langostinos, esparragos, queso brie (hasta las orejas), tortilla, tortilla de bacalao, y asi...

Ma que mochileros rasca sudacas! Ratas si, boludos no. La espalda empieza a sentir el peso de las mochilas.. pero en San Sebastian hay un spa. Con agua del cantábrico. Da a la playa y es increiblemente tentador... y justo nos tocaron dos días de lluvia. Ergo, al spa nos fuimos.

Pocas son las fotos de San Sebastián que tenemos por los temitas climatológicos, pero no por ellos tenemos poco para decir.

Besos a todos!

PD: gracias por los comentarios, nos gusta conectarnos y saber que nos acompañan a la distancia.
San Sebastián es para hacer un stop, para poner una pausita, recargar energías y seguir el rato más que nos queda con más energías (o recuperándola, las horas de sueño no, eso nos llegará en Buenos Aires, pero si las energías, y la fuerza en la espalda para recargar las mochilas que empiezaron a sumar cositas hace rato ya).

3 comentarios:

  1. que bueno che....que manera de morfar y de chupar!!!
    sigan pasándola lindo!
    La Rubia y el Coya (de Burzaco)

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  2. mmm... delixioso...
    Y yo comiendo un pan con queso! Qué miseria!
    Que sigan disfrutando,lindos.
    Besos,
    Barbi

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  3. Che quiero San Sebastian!!! y si nos vamos todos para alla, nos ponemos un puesto de churros en la playa y ya fue! daikiris, birras, sol... quierooooo!!! Blondie and Mr. Coya

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