martes, 27 de diciembre de 2011

Penang Hill + Pagoda de Kek Lok Si



A Penang Hill se llega con un colectivo desde el hub central. Después por un módico ticket podes subir al funicular que te lleva a ver la parte Penang desde la altura para poder contemplar su maravillosa vista. O bien podemos ir un día de lluvia y ver un montón de nubes. Adivinen cual nos tocó? Coooorrecto! De todas formas es un paseo bonito, tiene una mezquita arriba y un templo hinduista. En la entrada hacían unos tatuajes de henna que la rompían. Mientras preguntábamos quienes eran esas deidades que acompañaban a Shiva, nos preguntaron si se podían sacar una foto con nosotros. WTF? Obvio que accedimos y después pedimos lo mismo, ¿o se piensan que somos exóticos? Ellos también lo son para nosotros.

De bajada y de camino a Kek Lok Si vimos un templo chino dedicado a Buddha, el primero que veíamos. La verdad que la paciencia que tienen los chinos para hacer algunas cosas es realmente envidiable.

Sumado a la escena de sacarse una foto con nosotros, apareció de golpe una mujer en moto que nos recomendó un mejor camino para llegar a la pagoda, nos preguntó de donde éramos, al decirle que éramos de Argentina se emocionó. Dijo que tenía un amigo en Argentina, nos habló como 15 minutos, nos dijo que si queríamos dejaba la moto y nos llevaba a conocer con su auto. Nos hizo un origami con un billete de 1RM. Y después se fue contenta. Al rato nos alcanzó ya que nos había ido a comprar unas galletitas para el viaje. Al principio pensábamos que había algún tongo y que iba a aparecer alguien por atrás, pero no. Amabilidad pura. Sorprendente no?

La entrada a la pagoda son unas escalinatas que tienen una feria tipo la salada a su costado. Al principio pensábamos que catzo estábamos haciendo ahí. Pero seguimos subiendo. Menos mal que continuamos, ya que nos encontramos con el templo más bonito que vimos en toda Malasia.

Infinidad de figuras, detalles a cada momento, columnas de piedra tallada hasta el último detalle, arreglos florales increíbles. No hay palabras para describir la belleza de este templo. A cada paso era abrir más los ojos para ver si efectivamente eso era cierto o no. Por suerte, si lo era.

Tendrán que esperar a las fotos para verlo, pero la espera vale la pena.

Después de eso nos volvimos para el centro con una sonrisa de oreja a oreja y una calma contagiada de ese lugar mágico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario