Escondido en las cercanías de China town, por una puertita bastante discreta, se llega a este hermoso lugar.
Templo hinduista, con todas las letras. Lleno de deidades en las paredes, muchas de ellas irreconocibles para nosotros, personas haciendo ofrendas, rezando, y monjes dedicando rezos. Fue la primera vez que vimos ponerle a las deidades un collar de flores en el cuello, y también prender unas ceritas y luego para quienes allí estaban, tomar unos pigmentos y ponérselos como tercer ojo. Los pigmentos suelen ser rojos y blancos. Y luego de que los ponen, hay fuera del espacio cubierto un recipiente de metal donde prenden ceritas a modo de lo que suponemos ofrendas de despedida, pero no sabemos. Es un espacio lleno de color, muchos, muchos colores, aromas, olores, y distintos atuendos. Nosotros en jean y remeras, mujeres con trájes típicos de la india, monjes con las túnicas naranjas.
El trabajo artístico de las paredes, los techos y los cielorrasos es increíble! Todo con relieves, todo de colores, precioso.
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