domingo, 15 de enero de 2012

Hoi An (o como le gusta al corrector ortográfico Hoy An)



Hoi An está al otro lado de la canchera Da-Nang.No tiene hoteles de 40.000 estrellas, pero si tiene más turistas que vietnamitas.

¿A qué se debe esto? Se debe a que es un pueblo conocido por sus sastres y por el bajo precio de las confecciones.

Es muy común ver cientos y cientos de locales de ropa, conteniendo desde shorts hasta vestidos de fiesta.

Nosotros nos tomamos a esta ciudad como una ciudad de descanso, vinimos corriendo desde hace un par de días y necesitábamos estar en una ciudad tranquila para bajar un cambio.

Nos dedicamos a recorrer, mirar, nada de pagodas, nada de templos, nada de nada. Hasta que ..... ups .. “mirá que lindo vestidito”.

Nuestras espaldas que venían muy cómodas con mochilas poco cargadas empezaron a temblar de pánico. Así fue como de llevar las mochilas un poco vacías ahora están que explotan de ropa a medida y por muy poco precio.

¿Qué cosas tenemos ahora que no teníamos al salir? 5 abrigos, 7 camisas, 2 polleras, 9 remeras, 2 pantalones, etc. ¿Esto era ir livianos? Oh My God!



Así que como en todo descanso, además de la particularidad de los sastres, comimos, bebimos, dormimos y caminamos. Un lugarcito lindo lindo, es el Puente Japonés.

Vale aclarar que aunque no entramos a ninguna pagoda, todo sigue teniendo forma pagodiense, asi que no nos hicimos los cultos y nos entregamos a la pachorra lo más que pudimos. Caminamos solo 7 horas al día. Ya no 11.

Otro dato de color es que las lámparas chinas (si, esas blancas que tenés colgada en algún lugar de la casa, o esas rojas típicas del Barrio Chino) las hace gente. Asi como las arvejas no crecen en lata, las lámparas no salen de una bolsa. Pudimos ver que en algunos negocios había principalmente muejres haciéndolas, pegándolas y todo a mano. Eran preciosas pero como eran tan pero tan lindas, no se vendían plegadas, o sea en bolsa, sino que las vendían armadas. Abrigos, polleras, pantalones y camisas entran plegados en la mochila. Las lámparas desgraciadamente no. Una pena porque ya nos imaginábamos el comedor lleno de lámparas de colores de distintos tamaños.



Después de tamaña fiaca, la espalda ya está lista para cargar la ropa comprada. Si a eso le sumamos que el clima en Vietnam nos viene mostrando su lado más lluvioso, nos vamos a saltear una ciudad y vamos a seguir camino al sur.

Próxima estación Ho Chi Minh (ex Saigón)

3 comentarios:

  1. Les recomiendo que se aprendan el procedimiento de fabricación, que eso no ocupa lugar, y las hagan ustedes acá cuando vuelvan :)

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  2. ayyy ropa a medida...se me cae la baba de solo pensarlo. Vale la pena cargar la mochila así...
    me parece bien que descansen, relajen, disfruten, repongan fuerzas que todavía les queda mucho.
    beso grande.
    la rubia de burzaco

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  3. Quisieramos haber sido bichitos par ver tu cara de felicidad Anita, quien te ha visto y quien te ve, ropa a medida!!!!!!!!!!!!.
    Beso enorme para ambos.
    Los Okupa de Escalada

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